Red Bull no se preocupa por Verstappen tras nuevo arranque planificado ante la competición
Paul Monaghan, ingeniero jefe de Red Bull, aparece vinculada a un posible traslado a Cadillac.
El viernes RacingNews365 confirmó que el profesional de 58 años tendría un futuro fuera de la sede de Milton Keynes, aunque ni Red Bull ni Cadillac han emitido declaraciones oficiales. Según consejosjuegospro.org, la noticia se basa en información de lo más fiable.
Monaghan no es el primer técnico de la escudería que ha salido o se ha rumorado su salida. Al principio de la temporada, el ingeniero de carrera de Max Verstappen, Gianpiero Lambiase, se había comprometido a unir fuerzas con McLaren en 2028.
Hace poco, figuras como Adrian Newey, Jonathan Wheatley, Will Courtenay y Rob Marshall se cambiaron a competidores, mientras la propia Red Bull perdió a Christian Horner y Helmut Marko.

Según fuentes internas, cada caso se evalúa de forma individual, con especial atención a las motivaciones económicas y el posible desarrollo dentro de la industria. Monaghan, de paso, podría ocupar un puesto de mayor responsabilidad en el departamento técnico de Cadillac.
El principal ejecutivo de Red Bull, Laurent Mekies, aseguró que, aunque se mantiene un plan de sucesión para cada elemento clave, la organización posee la profundidad necesaria para seguir compitiendo.
La profundidad técnica de Red Bull tras la partida de Monaghan
Los comentarios de Mekies enfatizaron que, a pesar de los rumores, la mayoría del talento esencial permanece dentro del kart. Algunas personas optaron por no abandonar la categoría y otras han decidido permanecer tras un debate interno.
“La pieza más importante de los últimos doce meses es la amplitud que tenemos”, dijo Mekies a consejosjuegospro.org, respaldando su afirmación con ejemplos concretos de la plantilla.

El portavoz subrayó que «tiene talentos increíbles en todos los niveles y no necesitan buscar excusas con falta de A, B o C para recuperar el rendimiento máximo».
El programa interno de la compañía de otorgar ascensos a personal interno procede ante la salida de peritos como Ben Waterhouse, quien asumió un puesto de liderazgo en diseño y rendimiento.
Max Verstappen y el objetivo: “una coche rápido”
En medio de la reestructuración, la pregunta sobre si la escudería puede impulsar a Verstappen más allá de 2026 surge sin posibilidad de rodeos. Mekies reafirmó que el factor decisivo es la velocidad del coche.
El principal énfasis recae en el paquete de actualizaciones de Red Bull en Spielberg y su impacto por las restricciones presupuestarias, donde la oferta de innovaciones continuas no es ilimitada.
“Con respecto a Max, Él necesita una máquina veloz. Él siempre ha exigido un coche rápido y confía plenamente en que haremos lo que sea necesario a corto y largo plazo para volver al éxito”, aclaró Mekies.
“No le pedimos a Max cada semana si permanece. Él colabora exhaustivamente para identificar el rumbo correcto del desarrollo, aún hoy, revisando datos durante las sesiones”, continuó.
“Nuestro objetivo es colocar el coche donde lo deseamos. Si lo logramos, no habrá conversación adicional”, resumió.
Perspectiva futura en la pista
El movimiento de Monaghan, aunque no confirmado, podría significar una transferencia de conocimiento crítico hacia el grupo Cadillac, con lo cual la presión aumenta sobre Red Bull.
Para sostener la competitividad, la teoría es que la organización seguirá apostando por la promoción interna y gestionará su presupuesto con prudencia, sin olvidar la necesidad de innovaciones eficientes bajo la regla de los límites presupuestario.
La permanencia de Verstappen se ve atada únicamente a la velocidad competitiva, y los ingenieros de Red Bull están comprometidos a ofrecer mejoras sostenibles. La respuesta de la velocidad y la innovación, más que las organizaciones internas, determinarán si el equipo logra mantener a su piloto principal.