Newey revela sus problemas de salud: ‘No estaba al 100% el año pasado’
Adrian New E y delima la supervisión técnica de Aston Martin pese a haber quedado fuera de los circuitos en la primera parte de la temporada, confirmando que su salud era la principal causa de su ausencia.
Durante los primeros cuatro giros, circuló un rumor sobre posibles problemas de salud que requerían que New E se recuperara de forma parcial y gestionara la operación del equipo desde su domicilio.
El propio ingeniero rindiñó esa idea en la publicación oficial de la escudería: «Ahora me encuentro bien, aunque el año pasado no estaba al 100 %. Tuve que equilibrar la salud con el trabajo con más atención».
Según declaró, la movilización del equipo no se vio seriamente afectada. «Fueron días difíciles, pero el trabajo continuó sin contratiempos», precisó, haciendo hincapié en la flexibilidad del grupo y la fuerza del apoyo interno.
# La legitimación del cargo de jefe técnico y de equipo principal
New E asumió la dirección técnica hace un año, y a finales de la temporada se le concedió formalmente el título de team principal, un nombramiento exigido por la FIA para cumplir la normativa de competición.
Sin embargo, la realidad operativa difiere de la etiqueta: el ingeniero sigue centrado en las decisiones técnicas y estratégicas a largo plazo, mientras que el día a día de la logística de los fines de semana lo rezama Mike Krack, exteam principal y responsable de operaciones en pista.
La relación con la cúpula fabricante se evidencia cuando New E afirma que «siempre que se presenta una decisión estratégica de alto impacto, me corresponde decidirla en primera instancia», con la participación activa de Lawrence, el copropietario y director ejecutivo de la marca.

El ilustrado equipo de Aston Martin preserva la presencia pública del club a manos de Krack. El experto comenta: «El círculo de representación ante los medios y la prensa corresponde a Mike; me desempeño en la práctica técnica con menos exposición».
New E mantiene el control de la evolución de la tecnología, planificando los ajustes de diseño de los coches y estableciendo la estrategia de carrera que se envía a Silverstone para su evaluación y elaboración.
Mientras la competencia llega a su punto decisivo, el propio ingeniero está preparado para asumir las responsabilidades de un fin de semana lleno de retos, sin que la declaración oficial de Aston Martin simule una deficiencia en su liderazgo técnico. El panorama demuestra que la dirección de la escudería sigue bien estructurada y que la resiliencia del equipo comercia concretos resultados en los próximos pases de pista.