La DS N°7 emprende la ruta y la Fórmula E se une al evento
El DS N°7, nuevo SUV eléctrico de DS Automobiles, incorpora los avances que la marca ha aplicado durante casi una década en la Fórmula E, trazando una conexión directa entre la pista y la carretera.
Impacto de la Fórmula E en el DS N°7
Desde 2015 DS Automobiles ha utilizado el campeonato eléctrico como laboratorio de pruebas en la que la pista se convierte en escenario para validar tecnologías con alta exigencia. La participación de la marca en cuatro temporadas triunfales se tradujo en un arsenal de conocimientos sobre el manejo de tracción electrificada y recuperadora, perfil que se refleja en la definición estructural y eléctrica del DS N°7.

Recuperación de energía: el corazón eléctrico
En la Fórmula E el motor eléctrico no busca apenas la potencia bruta, sino la gestión del flujo de energía recuperable durante cada frenado. Los monoplaces de tercera generación giran hasta 600 kW cuando se desacelera, cifra que supera de forma marcada a cualquier SUV de serie, y en circuitos superiores al 45 % de la energía total proviene de la regeneración. Esta práctica se transcribe al DS N°7 como un sistema recuperador inteligente que va más allá de la simple recolección, repercibiéndose en una autonomía real de 740 km en la versión FWD Long Range.
Algoritmos de DS Performance en la cancha y en el coche
El departamento de competición DS Performance diseñó algoritmos capaces de equilibrar, en tiempo real, frenado mecánico y regenerativo, temperatura y carga de la batería, y estabilidad en la fase de desaceleración. Esa lógica se traslada a los controles de energía del DS N°7, ajustando de forma dinámica la retención de potencia y la respuesta del motor para que el conductor no perciba alteraciones bruscas.

Aerodinámica optimizada en el DS N°7
El mismo trazado en la pista de la Fórmula E obligó a los ingenieros a estudiar cada detalle de la superficie para reducir la resistencia al avance. En la Fórmula E, la carrocería está reglamentada, pero los principios aerodinámicos permanecen idénticos a los de un automóvil de vía abierta. En la DS N°7 se implementan portones de puertas integrados, faldones aerodinámicos y una configuración de flujo de aire en las ruedas y la parte frontal que disminuye la turbulencia y añade kilómetros a la autonomía.

Software como motor de rendimiento
La fórmula eléctrica permite a DS Automobiles registrar en cada carrera miles de variables: temperatura de las celdas, corriente de los motores, estado del inversor y coeficiente de eficiencia de los generadores. El software construido sobre estos datos garantiza que la batería y la tracción operen en su punto más eficiente, sin intervención manual por parte del ocupante. Al recorrer tanto una ciudad como una ruta montañosa, el DS N°7 no presenta traslados bruscos y mantiene una aceleración progresiva que evita el agudo “cúple máximo” típico de los primeros eléctricos.
Con la sinergia entre la experiencia ganada en las curvas de la Fórmula E y la aplicación de esa tecnología en la filia de vehículos de DS Automobiles, el DS N°7 destaca como un referente de rendimiento eléctrico en la carretera.