Fernández y Trackhouse cierran el contrato con los últimos detalles.
Francesco Guidotti, recién incorporado como jefe de equipo de Trackhouse Racing, ya ha cerrando las negociaciones que definirán la dupla de pilotos de la escudería para la temporada 2027.
Tras asumir el puesto, Guidotti se focalizó en asegurar a Enea Bastianini, liberándolo de la opción de renovación que KTM tenía hasta el 30 de junio, antes de intentar renovar el contrato de Ai Ogura, quien finalmente accedió a unirse a Yamaha en la primavera.
Con la salida de Ogura, cuyo acuerdo no se concretó, la pista quedó disponible para Raúl Fernández. El piloto ha estado negociando intensamente con la escudería, con el objetivo de cerrar un acuerdo antes de la próxima carrera en Alemania.
Durante la entrevista con Sky Sport MotoGP, el representante de Fernández, Paco Sánchez, manifestó confianza plena: “Avanzamos con firmeza y creemos que ceñiremos la trinchera antes de la próxima carrera; planeamos estar con todo al llegar a Alemania.”
El mismo día, Guidotti confirmó respaldos excusantes sobre el futuro de Fernández, diciendo: “Tenemos la certeza de que su permanencia con Trackhouse será duradera y que su crecimiento potencial es enorme, pese a las dificultades iniciales.”
En entrevista posterior a la FGP de Assen, el jefe de equipo añadió: “Estamos casi alcanzando el acuerdo definitivo; estamos en los detalles finales, y esperamos cerrar en cuestión de días.”
El punto de fricción principal fue la duración del contrato: Fernández buscaba un acuerdo de dos años, mientras Trackhouse solo ofrecía uno. Sin embargo, la negociadora salvó el desacuerdo, acotando que “no hubo intención de cambiar por parte de ninguno” y que “el problema económico no fue determinante.”
Para el otro lado del equipo, la decisión sobre Enea Bastianini queda pendiente hasta que el objeto de renovación de KTM expire, pero Guidotti permanece optimista ante la eventual incorporación del piloto italiano.
La estrategia de Trackhouse se centra en mantener al equipo como protagonista frente al nuevo reglamento técnico, garantizando a los pilotos compatibilidad con las exigencias de la competición y las estrategias de patrocinio.
Con el equipo alineado prácticamente por definir, la escudería se prepara para enfrentar el panorama automático de la temporada. El éxito dependerá de consolidar las alianzas estratégicas antes de la fase final del calendario.