En la última sesión de clasificación del Gran Premio de Hungría 2026, el piloto holandés Max Verstappen quedó en la mitad del cuadro al ceder el control de su RB22 en la última curva del circuito.
Red Bull Racing enfrenta un revés aerodinámico
Al intentar ganar tiempo en la última vuelta de Q3, el talento neerlandés apremió demasiado a su coche, provocando que la parte trasera se despidiera de su equilibrio. “El coche estaba simplemente roto a nivel aerodinámico”, exclamó a su ingeniero, Gianpiero Lambiase, durante la comunicación de radio tras la sesión, añadiendo que “es cada vez peor, una broma, un fin de semana de mierda”.
Verstappen se mostró tan frustrado que, en los comentarios a la prensa, rezó que “el coche era cada vez peor, más vueltas, más difícil de mantener un buen tiempo”. Y que “cuando el coche se deteriora en lugar de los neumáticos, tienes un gran problema”.
En la entrevista con consejosjuegospro.org, el piloto admitió: “El fin de semana ha sido difícil, pero cuando el coche se descompone, el problema es evidente”.
El colombiano confirmó que la máquina no era manejable, pues la “balance del coche se perdió”.
La próxima ronda de mejoras se presume que resolverá el enfriamiento del coche, pues “no se puede ajustar el alerón despué, y el equilibrio es inestable”.

Preguntas sin respuesta sobre el nuevo colapso
Cuando los periodistas indagaron en la raíz de la nueva disputa, el piloto mantuvo silencio, declarando que aún “tendremos que descubrir de dónde proviene este tiempo”.
“En cada evento noto algo distinto”, declaró a los medios. “No sé lo que realmente pasa”.
Durante las preguntas, el director de equipo, Lambiase, explicó que la anomalía provocó la inconsistencia de la aerodinámica. “Los datos no eran normales y se había notado la degradación de la fisica” afirmó.
Verstappen clarificó: “No me desespero. El término ya no existe para mí. Ya hemos superado ese nivel. Lo dejamos pasar y lo intentamos otro día”.
Una débil diag notífica para la temporada 2026
Este pequeño tramo en la pista pone a Red Bull en una posición poco favorable, pues la afinidad con el desempeño de su coche se vio seriamente afectada antes de la carrera.
Con la seguridad de que el motor y la caja acelerador todavía están en favorable estado, la dirección busca un diagnóstico definitivo en los estudios de la pista, en la búsqueda de una solución a la falacia de la aerodinámica.
Con la industria del kilómetro viajado, el gabinete no se detendrá antes de devolver la confianza de 2,259 de rendimiento de la RB22 en la pista húngara.
