Seguridad en Balaton Park: la preocupación persiste, ¿desaparecerá en 2027?
Pecco Bagnaia confirmó que el trazado del Balaton Park permanecerá sin modificaciones este año porque el Gran Premio de Hungría se trasladará a otro circuito a partir de la próxima temporada.
Reacciones de los pilotos sobre la seguridad
Enea Bastianini recordó los incidentes vividos en la jornada del sprint y en la carrera principal, donde una caída le obligó a cruzar la pista a ras de suelo sin sufrir daños graves.
El italiano señaló que las dos chicanas del circuito siguen presentando riesgos, aunque espera que futuras discusiones en el Comité de Seguridad permitan introducir mejoras.

Luca Marini, también de Ducati, afirmó que el nivel de peligro no ha variado respecto a la temporada anterior y deseó que ninguno de los competidores sufra una caída.
Jack Miller explicó que la naturaleza de las chicanas dificulta cualquier intervención, pues cualquier caída inevitablemente genera contactos según las leyes de la física.
Jorge Martín, campeón del mundo 2024, manifestó que considera la pista en buen estado, con asfalto adecuado, y confía en la capacidad de los pilotos profesionales para gestionarla.
Posible mudanza a Budapest
Bagnaia indicó que la ausencia de cambios responde a la condición de “circuito provisional”, ya que la organización planea trasladar el GP a la pista de Fórmula 1 de Budapest a partir del próximo año, un proyecto que comenzó a gestarse en 2023.
El piloto italiano describió la decisión de diseñar el Balaton Park como “extraña” dada la amplitud del terreno, pero añadió que la temporada actual se completará y que el año siguiente podría presentar mejoras.

Mientras tanto, la comunidad de MotoGP sigue atenta a cómo afectará esta reubicación a la seguridad y al espectáculo del campeonato.
Mejoras en el cauce de grava
Los pilotos fueron informados de que el cauce de grava, considerado demasiado compacto la temporada pasada, ha sido volteado para aflojar su consistencia, aunque no se ha sustituido.
Jack Miller confirmó que la gestión de la grava se revisó en la Comisión de Seguridad y que se buscó optimizar su comportamiento antes de la llegada de los equipos.
Bastianini, durante su inspección de reconocimiento, manifestó la intención de comprobar personalmente la condición del gravilla, ya que se le informó que se había añadido más material suelto.