Problemas surrealistas en Barcelona: Hülkenberg y Albon enfrentan la pista.
El abandono de Nico Hülkenberg en el Gran Premio de Barcelona dejó a la pista en silencio, con la silla de su Audi deteniéndose de golpe cuando la “rueda” de los escombros golpeó el botón de emergencia situado a la izquierda del arco.
El alemán, que partía en octavo, tuvo que surtirse rápido tras perder la alineación cuando la piedra empujada por Lawson en la salida del fondo del 12 tiró un mar de grava en su trayectoria. Este rastro de tierra golpeó el protuberante botón que, de activarse, corta el motor ante cualquier fallo.
Alfonso “Liam Lawson” se sorprendió cuando le explicó el piloto de Racing Bull los detalles. Aparentemente, la situación fue digna de un torbellino de Mario Kart y “lo siento, no lo esperaba”, gritó Lawson mientras los periodistas intentaban entender el siniestro efecto.
El equipo Audi recuperó el apoyo de Hülkenberg en las líneas de pit, pero la canasta de combustible no reinició el coche; el conductor quedó diezavo cuando finalizó la carrera.
El problema accidental de la cámara T de Alexander Albon
Una tremenda cadena de eventos matizó a Alexander Albon. A la altura de la “T‑cam” instalada en el cenit de la monoplaza de Williams, la cámara empezó a temblar y el piloto tuvo que regresar al cuadro para repararla.
El alzamiento de la cámara provocó 11 vueltas de retraso, convirtiendo su participación en una sobremesa de práctica improvisada similar a la del GP de Japón.
Los propietarios declararon: “No cambió nada radical, simplemente pensé que no marcaría puntos, así que lo convertimos en una sesión de ensayo”, advirtió el equipo mientras volvía a la pista.
Albon terminó en la línea pero con la clasificación por fuera de alcance, pues el tiempo perdido excedía el 10 % de la distancia total de la carrera.
