¿Ferrari tendrá motor y combustible nuevo en el GP de Austria?
Ferrari avanza hacia una nueva era al preparar su motor evolutivo para presentarse en el Gran Premio de Austria 2026 tras la obtención de la aclaratoria final de la FIA.
Innovación en la cabeza del motor
La Scuderia ha reforzado la culata con una aleación de acero en lugar de aluminio, lo que permite alcanzara temperaturas de combustión de modo superior sin riesgo de fallo estructural.
Ese cambio se combina con un combustible Shell especialmente formulado para la configuración, con la finalidad de elevar la potencia y cerrar la brecha con el motor de Mercedes.
La evolución de la unidad 067/6
Para Spielberg se enviará la tercera iteración de la unidad 067/6, la cual incorpora las modificaciones autorizadas por el programa ADUO (Oportunidad Extra de Evolución y Actualización).
- Reducción de la caída térmica a la entrada del radiador intermedio, pasando de 60‑70 °C a >100 °C.
- El límite se elevará a 115 °C en el próximo Gran Premio de Austria.
- Se visibiliza una mayor combustión de la mezcla, reduciendo emisiones y maximizando la conversión energética.
Potencia y rendimiento frente a Mercedes
Con la colaboración entre el departamento de motores de Enrico Gualtieri y el laboratorio Shell de Hamburgo, se intuyen mejoras tanto en el combustible como en la estructura del motor.
Se desconoce la proporción exacta de la contribución de cada elemento, pero los datos preliminares indican un aumento de potencia sustancial que reduce el déficit respecto al motor térmico de Mercedes.
Estrategias aerodinámicas y de neumáticos
El último set de aerofacetas, introducido en Miami y ahora en Barcelona, ha disminuido la resistencia drag y potenciado el empuje, posicionando a la SF‑26 como la máquina más eficiente en gestión de desgaste de llantas.
La victoria de Lewis Hamilton en Barcelona aseguró un impulso moral y despertó expectativas de repetir el éxito en Austria con la segunda ronda de mejoras aerodinámicas de la temporada.
Incidentes recientes y próximos desafíos
En la sesión de vuelta tras la carrera de Barcelona, Charles Leclerc perdió la dirección asistida, la frenada electrónica y la aerodinámica activa, lo que sugiere una posible relación con el colapso electrónico observado en Monza.
La Scuderia necesita afrontar los ajustes técnicos sin perder ritmo, además de despejar una posible reacción de Red Bull que planea desplegar un importante paquete de evoluciones.
El equipo sigue preparado para competir con Mercedes, mientras mantiene carteras de mejora continua en motores y aerodinámica.
