La Ferrari 499P ha sido puesta a prueba de forma exhaustiva en los dos días de experimentación de fin de julio en la pista de Monza, con la finalidad de afinar el coche para su llegada a la categoría WEC el próximo año.
Pruebas de Monza y el uso de los “jokers” evolutivos
El prototipo, pintado en un camuflaje negro, blanco y gris idéntico al de su lanzamiento en 2022, compitió junto a la 499P vigente, permitiendo a los ingenieros comparar directamente el rendimiento de ambas versiones.
Los pilotos que alzaron la bandera de la zona del No. 50 fueron Antonio Fuoco y Miguel Molina; mientras que el No. 51 fue manejado por Antonio Giovinazzi y Alessandro Pier Guidi. El objetivo de la sesión fue pulir sistemáticamente el motor V6 turbo derivado de la 296 y mejorar las condiciones de carrera.
El director técnico Ferdinando Cannizzo indicó que las mejoras se plantean de manera integral, con “menos de cuatro y más de dos” jokers evolutivos, evitando la concentración en un solo aspecto para mantener la coherencia global del coche.
Con la frase “No será un coche completamente nuevo, pero disponemos de cuatro jokers Evo que utilizaremos”, Cannizzo enfatizó su enfoque de banda completa en lugar de ajustes discretos.

Evoluciones aerodinámicas y de enfriamiento
El primer avance significativo se realizó a mediados de 2024, cuando Ferrari rediseñó las canalizaciones de refrigeración de los frenos traseros, sustituyendo a los paneles de la 499P actual que presentaban fallos de desgaste en flaps.
La parte delantera perdió las dos pequeñas luces introducidas a principios de 2024 y se sustituyó por una banda central de LEDs sobre el nariz, complementada por nuevos sistemas de iluminación en los extremos de la misma.
Entre la guardia frontal y el splitter se añadió una nueva pareja de entradas de aire, situadas a los lados de la siguiente serie de LEDs, y se incorporaron deflectores bajo el piso que conmutan el flujo hacia los bajos de la carrocería.
El repuesto frontal es ahora más alto y con bordes agudos, mientras que dos elementos laterales adicionales se añaden por encima de los puños de las faros.
En la parte trasera se implementó un difusor elevado con dos arcos independientes, separados por una abertura central, conectados a un diseño completamente nuevo de la carrocería que genera una fente amplia en cada extremo.
La última wrylin de las aletas traseras, antiguamente inspirada en el “aileron de tiburón”, ha sido sustituida por una configuración pura, con perfiles duplicados y una capa horizontal separada del plano principal.
El móvil de la segunda aleta, que antes agrocia los faros de las ruedas traseras, se eliminó y reemplazó con una banda de LED roja que recorre la apertura entre las mismas.

Impacto en los resultados de competición y planes futuros
Tras los talleres de noviembre en Maranello, el coche ha ganado cuatro carreras consecutivas en la primera mitad de la temporada 2025, superando a competidores en circuitos donde antes había mostrado limitaciones, como Interlagos y Fuji.
El jefe de proyecto Antonello Coletta afirmó: “Las pruebas de Monza resultaron en una fase de verificación positiva, permitiendo identificar las mejoras más prometedoras y cerrar los procesos de forma ágil para la temporada que viene.”
Se plantea que la homologación definitiva en 2027 exigiría pasar las máquinas por el anemómetro Windshear, generando revisiones ligeras de la carrocería y nuevas líneas de ventilación asociadas a los últimos neumáticos Michelin.

Conclusión y perspectivas finales
Con la incorporación de la nueva serie de mejoras aerodinámicas y de enfriamiento, la 499P no solo se consolida como una máquina dominante en Le Mans, sino también como la contendiente más versátil del calendario WEC, preparada para superar sus desafíos de lujuría y velocidad en cualquier configuración de pista.
