McLaren ha sacado al público su prototipo de ala trasera con flap rotatorio exhibido en el GP de Hungría, tras haber afinado el concepto en Austria.
Diseño y propósito del prototipo
El espécimen, en fase experimental, recoge datos para la versión definitiva que se espera en la segunda mitad de la temporada.
Se distingue por fusionar ciertos elementos de Ferrari y Red Bull, aunque termina con una solución propia y frontalmente meticulosa.
Estructura del accionador y vuelo de los flaps
En lugar de meter el motor dentro de la placa de acabado, como hizo Ferrari con su “Macarena”, McLaren opta por un control central montado a media distancia.
Un mecanismo de tres brazos, ingeniosamente acoplado, permite que los dos panes se giren y desplieguen, formando una configuración vertical.
Este movimiento es similar al de la RB22 de Red Bull, pero al no inclinar el borde exterior del ala, se limita la turbulencia que suele surgir al exponer las esquinas laterales.
En la práctica, los puntos pivotantes son convencionales y liberan libres movimientos en los extremos superiores, manteniendo el ala cerca del chasis para evitar corrientes de aire adversas.

El accionador central: una cinemática de tres bielles
Red Bull cuenta con una carcasa metálica robusta que enlaza el accionador al pivote del ala; McLaren emplea tres bielles enlazadas por ejes, que se doblan y rotan libremente.
Al activar el flap, la primera biella (azul) se impulsa con un pistón hasta unos 45°.
La segunda (blanca) sigue su trayectoria, adoleciendo de 90° y aproximándose a una posición casi horizontal.
La tercera biella (amarilla), conectada al flap inferior, gira para cerrar casi 90° con la segunda, elevando el pane y sosteniéndolo verticalmente.
Debido a que los brazos sirven también de soporte, no es necesario un “cage” rígido, reduciendo peso y complejidad estructural.
El conjunto constituye una solución de ingeniería sofisticada y altamente innovadora.

Perspectiva de competición
El nuevo ala, con su diseño optimizado para minimizar turbulencias y peso, podría ofrecer una ventaja aerodinámica significativa en la próxima fase de la temporada, marcando un punto de inflexión para la estrategia de McLaren.
