Tres fotos que inmortalizan a una leyenda: el lente de Jacky Ickx
Jacky Ickx, sextuple ganador de las 24 Horas de Le Mans, compartió con Motorsport.com los recuerdos que le evocan tres fotografías emblemáticas de su carrera: el Dakar de 1986, los 800 km de Selangor en 1985 y la victoria histórica en Le Mans de 1977.
El Dakar 1986: la aventura del desierto
Tras retirarse de los prototipos, Ickx aceptó el desafío del Rally‑Raid París‑Dakar 1986, donde Porsche volvió a competir con tres 959 especialmente reforzados para los casi 14 000 km del itinerario.
El piloto belga y su copiloto Claude Brasseur cruzaron la línea en segundo puesto, detrás del equipo francés Renée Metge/Dominique Lemoyne, en una demostración que puso a la 911‑basada 959 como protagonista del rally.
La foto tomada en la zona de Zobaba, al norte del desierto del Ténéré, captura a Ickx contemplando la inmensidad del Kaouar mientras el objetivo del Dakar para él fue mucho más que la competición: una lección de cultura, geografía y resistencia humana.
Ickx recordó que pocos apostaron por transformar una superdeportiva en un vehículo todoterreno, y que la experiencia cambió su perspectiva, ampliando su horizonte más allá de la pista.
Selangor 1985: la prueba tropical más exigente
En la temporada final de su participación en resistencia, el belga corrió los 800 km de Selangor, una carrera sudasiática conocida por su clima extremo y su exigencia física.
Junto a Derek Bell, Ickx aparece en la fotografía mientras ambos sobrevivían a los intensos cambios de temperatura; la humedad sofocante obligaba a sumergir manos y pies en cubas con hielo para evitar la sobrecarga térmica.
Según sus palabras, el escenario era una “deshidratación absoluta” y la ausencia de hidratación on‑board convertía cada relevo en una prueba de resistencia pura. Ickx confirmó que esa fue su última victoria antes de retirarse del circuito en 1985.
Le Mans 1977: la remontada de la Porsche 936
En la edición de 1977, Ickx, Hurley Haywood y Jürgen Barth tomaron el volante de una Porsche 936 que, tras múltiples averías, inició la carrera con ocho vueltas de desventaja y en posición 41.
El equipo se apoyó en la fiabilidad del motor y en la decisión táctica de mantener el ritmo a pesar de la lluvia, la niebla y la competencia de los Renault, que fueron eliminados progresivamente.
La victoria, cuarta de Ickx en la Sarthe, quedó para él como el ejemplo perfecto de “sublimación colectiva”, un fenómeno en el que pilotos, mecánicos y estrategas superan sus límites al creer en lo imposible.
Lecciones de un piloto legendario
Jacky Ickx subraya que la perseverancia y la capacidad de adaptación son tan decisivas como la velocidad. En el Dakar descubrió culturas distintas; en Selangor sintió los límites físicos del cuerpo; y en Le Mans vivió la fuerza del trabajo en equipo bajo presión.
Para él, cada una de esas imágenes representa una faceta del deporte motor que trasciende el resultado: la aventura humana, la lucha contra el medio y la convicción de que, aunque todo parezca perdido, la victoria sigue al alcance del volante.