Red Bull Racing ocupa el encabezado de la tabla de motores térmicos de la temporada 2026, pero su nuevo paquete de potencia sigue esquivando el reto eléctrico que la hacen volar en la pista.
Déficit eléctrico que se acentúa en pistas con menor RF
Max Verstappen ha señalado que el problema eléctrico se hace patente especialmente en circuitos que limitan la recuperación de energía, como el de Silverstone, donde la combinación de curvas rápidas y demanda de potencia ha frenado su rendimiento. El piloto admite que, incluso cuando logró ponerse en el podio, “en realidad no habría merecido nada” aunque hubiera terminado plata, pues la tecnología no estaba a su lado.
Antes del accidente, Verstappen había revelado que el equilibrio entre la chasis y la unidad de potencia le sacrificaba la velocidad, y que el autos sufre al arrancar desde la zona de boxes. A la luz de esto, el equipo brasileño detalló problemas de reciprocidad y de cobertura lectora de la energía que resultaron en una pérdida de 1,8 km/h de velocidad de línea base.

La era de los circuitos rápidos: Barcelona, Silverstone y el próximo Spa-Francorchamps
Si bien la categoría ha beneficiado a Red Bull en el gran Premio de Barcelona por su estilo de generación de potencia, las curvas de arranque de hasta 470 km/h en Silverstone siguen siendo un balde de combustible para la máquina. No es el único circuito que plantea esa amenaza. Oliver Bearman y Fernando Alonso presionaron que la nueva etapa de Spa-Francorchamps demandará un manejo de energía aún más agresivo que el habitual Silverstone.
Verstappen ha declarado que spa y monza “van a ser fantásticos, sí”, pero al mismo tiempo admite que el circuito representa un reto distinto, y que “esa montaña será muy diferente” que la actual sesión de Lewis. La respuesta del equipo será mecanizar las paradas de energía para automatizar la recuperación para largas rectas.
Dirección y la clase de energía en el euro‑circuito
Del mismo modo, Laurent Mekies, líder de la estrategia de Red Bull, coinciden en la importancia de la energía y reflejan la posible deterioración de los resultados. “Después de la victoria en Austria, nos dimos cuenta que los equipos con el mejor rendimiento eléctrico parecían estar mejor preparados en Silverstone”, explicó. Mekies afirmó que “en los circuitos con restricción de energía la competencia se intensifica y aún no tenemos el arma física para superar a los competidores”.

ADUO y planes futuros: ¿cuándo sucederá la evolución?
Los tokens ADUO, que pueden emplearse a la mejora del motor eléctrico, están ausentes en la actual herramienta de Red Bull, porque siempre se posiciona como número uno en la tabla térmica. Desde esta posición, la única forma de generar cambio está a esperar que los rivales pierdan posiciones y pregun –infter bocan?– el ADUO al fin y al cabo sea la nueva pista para el avance.
Pero el ingeniero de máxima conducta abre una ventana de esperanza: “El equipo averigua con rapidez y, aunque este sea nuestro primer año con una propia estructura de motor, el aprendizaje hace que nos adaptemos a las restricciones electró‑mecánicas sin dificultad”. Mekies también predice que la portería que será el Hungaroring –reconocido por su densidad de rectas de baja velocidad– será el verdadero campo de pruebas para la E‑peak que el sistema necesita.
La clave para el próximo fin de semana radica en la adaptación de la unidad de potencia y la aplicabilidad de los resultados de Silverstone a las nuevas curvas de Bathing–Budapest. Red Bull insiste en que el objetivo es “poder aprovechar cada pista de energía y evolucionar en tan solo un período de tiempo”.
