Red Bull descubre la causa del abandono de Verstappen
El motor del coche de Max Verstappen dejó de funcionar en la salida del Gran Premio de Mónaco, provocando su retirada inmediata.
Durante la práctica el piloto ya había detectado “anomalías” en las revoluciones, y antes de la puesta en marcha, el motor perdió potencia cuanto soltó el embrague.
Respuesta de Laurent Mekies y plan de sustitución
Mekies, director de Red Bull, declaró a consejosjuegospro.org que el fallo se debía al motor y que la parada era inevitable. “Hemos identificado la naturaleza del problema”, aseguró, sin entrar en detalles técnicos.
El ingeniero explicó que el fallo se manifestó en la primera vuelta y que no dejó margen de maniobra a la escudería ni al piloto. “Como se esperaba, lo sentimos y presentamos disculpas a Max”, añadió.
Estrategia de uso de bloques de motor en la temporada
El bloque que falló era el primero de la temporada para Verstappen y estaba previsto que se sustituyera tras el fin de Mónaco. Esta práctica es habitual cuando se usan motores algo desgastados en un circuito de bajas exigencias de potencia como el de Mónaco y se cambia por uno nuevo antes del próximo fin de semana en Barcelona.
Verstappen frente al “cierre” del fin de semana en Mónaco
El cuatro‑tiempista consideró menos decepcionante la situación, pues en ese momento ocupaba la séptima posición en la clasificación. Inició el propio enunciado: “Si estuviera al frente de la tabla, verteíamos seríamos muy dolorosos”.
Tras el incidente, Verstappen manifestó su deseo de que el equipo comprenda rápidamente la causa y pese a ello crea esperanza en la resolución futura.

El gran ganador de la pista en Mónaco mostró un margen de velocidad nítido al inicio, algo que el piloto mencionó como un “ritmo” que necesitaba un “nuevo respaldo” para sostenerse el fin de semana completo.
Balance de rendimiento entre el viernes y la sesión final
Mekies añadió que “max fue rápido el viernes y buscamos un este punto de equilibrio en el inicio del fin de semana, sin lograrlo en los EL3”. Se calificó la trayectoria de equilibrio como “nueva” y mayor que la de ayer.

El equipo reconoce impermanencia en el coche y menciona la posibilidad de cambios que, según Verstappen, abordan la franqueza de los circuitos lentos con pocos giros rápidos como sus debilidades.
La apuesta de Red Bull es que los ajustes recién realizados mejoren la respuesta del coche y permitan medir si el objetivo de rendimiento se alcanza antes del Gran Premio de Barcelona.