El Gran Premio de Hungría se destacó como el encuentro más placentero de la temporada al permitir una gestión energética fluida, según los pilotos.
Gestión energética 2026: retos en circuitos rápidos
La nueva normativa de la Fórmula 1 introducida en 2026 impone límites de despliegue de energía y batería reducida, generando dificultades para los trazados con pocas zonas de frenado. En Barcelona, Los genéricos míticos exigían que los conductores redujeran ritmo en las curvas ultra rápidas para conservar potencia, sacando a la carga del placer de la conducción.
Hungaroring como un refugio técnico
Con secuencias de frenado intensas y los carriles rectos más cortos de la temporada, el Hungaroring ofreció una pausa bienvenida. Sus curvas sinuosas recordaron la era de monoplazas anteriores, permitiendo a los equipos focalizar la explotación de neumáticos y chassis sin la presión de la batería.
“Del punto de vista de un piloto, si me hubieran preguntado el año pasado donde preferiría correr, habría dicho Spa. Este año, diría Hungría o Austria antes que Silverstone o Spa. Suena loco, pero es la realidad”, comentaba Oliver Bearman antes de la carrera.
Equipo y rendimiento: respuestas de Ocon y Bortoleto
Para Esteban Ocon, la “sensación era agradable”. Ha mencionado que la opción de elegir diferentes cambios y estilos de conducción le devolvió la sensación de la “época buena” de la Fórmula 1.
El brasileño Gabriel Bortoleto aguantó que el evento en Hungría fue «una de las carreras más agradables de la temporada». Señaló que la pista proporcionó más energía disponible, evitando “fenómenos de clipping” o limitaciones de potencia.
“Tuvimos suficiente energía y la principal diferencia de velocidad entre los coches se redujo”, continuó Bortoleto. “Probablemente hubiéramos tenido más oportunidades de adelantar este año”.
Perspectiva de pilotos sobre la velocidad y el flujo de la pista
Isack Hadjar, que terminó sexto, describió el recorrido como una regresión a la velocidad máxima en los rectos y un retorno a la “carrera clásica”.
Liam Lawson realizó una observación en línea con Hadjar, calificando el piloto local como “claramente mejor que Spa”. “Estamos pasando de la peor pista a una de las mejores”, dijo Lawson. “La energía fue mucho mejor que la semana anterior, lo que hace una carrera más placentera en su conjunto”.
Conclusión: rebote del circuito y futuro de la temporada
El éxito de la Hungaroring revela cómo la nueva gestión de energía puede retroceder la emoción cuando el circuito lo permite, preparando el terreno para próximas pruebas como Monza y Zandvoort.
