Quartararo solo tiene un objetivo: ‘Retrouver les sensations’
Fabio Quartararo enfrenta el GP de la República Checa con la intención de recuperar las sensaciones que disfrutó en Brno a lo largo de las temporadas 2019 y 2020.

Objetivo de la temporada
Desde Brno, el piloto siempre ha visto terminar entre quinta y séptima posición, un rango que logró con su Yamaha satellite en 2019 y 2020. Este año, con el nuevo M1, sigue persiguiendo la misma meta, aunque con incertidumbre sobre el ajuste de la máquina.
Desafíos en Brno
En una entrevista con consejosjuegospro.org, Quartararo admitió que no está seguro de qué circuitos le convienen con la nueva configuración de Yamaha. “No sé qué circuitos me convienen ahora, pero Brno es una pista que me gusta,” comentó al equipo de prensa internacional.
Expectativas modestas tras dificultades recientes
Después de dos fines de semana difíciles en Mugello y Balaton Park, el piloto expresó que no tiene grandes expectativas competitivas. El único objetivo que tiene es volver a pilotar como desea, recuperando las sensaciones de velocidad y control.
Ajustes y aerodinámica
Para superar los problemas detectados en las últimas carreras, Yamaha revisará la configuración aero‑dinámica empleada en Le Mans y Barcelona, con particular atención a los ajustes de amortiguadores. “Intentaremos volver a esos settings. Si recuerdo bien, la pista ofrece bastante grip, y el desgaste del neumático no es excesivo,” anunció Quartararo.
Preparación del fin de semana
La jornada en Brno será más corta que la de los titulares en el test de lunes, que tendrá lugar frente a nudos de la carretera de la nueva generación 2027. En lugar de participar, planifica pasar el día con su familia en casa, celebrando un barbecue mientras el equipo explora a los competidores Honda.
Perspectiva de competición
Con la esperanza de un regreso sólido a la pista y la expectativa de que las nuevas modificaciones puedan ofrecer la salida buscada, el campeonato se prepara para el debut más cercano de Yamaha. La carrera podría marcar el punto de inflexión que permita al equipo y a Quartararo consolidar una temporada competitiva.