La prueba de MotoGP en la Fórmula 1 se muestra con frescura cuando Fabio Quartararo asume el simulador de Silverstone bajo el emblema Mercedes.
Pruebas cruzadas entre dos mundos
John Surtees, siete veces campeón mundial en moto y campeón en F1, abrió el camino del intercambio. Luego, Valentino Rossi condujo Ferraris entre 2004 y 2008, y 2018 Marc Márquez se rodó en un Toro Rosso, respaldado por las alianzas de Red Bull.
Motor y motor: el papel de Monster
En 2019 Monster, patrocinador simultáneo de Yamaha y Mercedes, organizó un encuentro entre Rossi y Lewis Hamilton para que conocieran el coche de cada uno. El mismo patrocinador proyectó un nuevo test en una Mercedes para Quartararo, pero el acuerdo quedó sin concretar.
Experiencia en simulador y comparativa con Bottas
Mercedes invitó a Quartararo a su simulador para preparar el intento. Al completar 60 vueltas a Silverstone, el piloto francés confesó que quedó solo 2,2 s segundos detrás de Valtteri Bottas, la cifra que no merecía desprecio.
Entorno y relaciones en el paddock
Aunque ambos campeonatos ahora dependen de Liberty Media, Quartararo destaca diferencias marcadas: “Los presupuestos son distintos, la exclusividad es mayor en la F1 y el número de asistentes se reduce, especialmente en comparación con MotoGP.” Además, menciona haber conversado con Lando Norris en el corazón del paddock, una interacción que reitera la cercanía entre pilotos.
El fiel corredor mantiene vínculos con varios pilotos de F1, valorando especialmente a Isack Hadjar, con quien se comunica a través de FaceTime y con quien comparte buenas relaciones; asimismo, ha establecido lazos con Lewis Hamilton, Pierre Gasly y Charles Leclerc.
Paddock: calma frente al caos
El ambiente de la F1, descrito como más tranquilo que el ritmo constante de MotoGP, brinda a Quartararo una perspectiva única. “No se trata del combo de ánimo por las curvas, sino de entender que son dos realidades distintas, y disfruto cada una”, comenta el francés.

Este cruzamiento de categorías no es mera curiosidad; los pilotos que cruzan la soga entre MotoGP y la Fórmula 1 obtienen la rara oportunidad de medir sus habilidades en un contexto totalmente distinto, marcando el inicio de una relación más íntima entre ambas disciplinas.
