Quartararo llega al final del esfuerzo en Assen: “Sufrí el síndrome de las cabinas”
Fabio Quartararo terminó octavo en el Gran Premio de los Países Bajos, aun cuando el día le costó física y mentalmente.
“Fue largo, físico y poco agradable, pero creo que sacamos al máximo el rendimiento que pudimos”, comentó al cierre de la carrera, directamente a los medios que incluyó a consejosjuegospro.org.
Durante la última decena de vueltas la máquina le provocó el síndrome de las logas en el brazo derecho, una fatiga causada por el peso y el riguroso número de giros del circuito de Assen. “Apenas podía controlar el hombro, pese a mis tres cirugías previas”, explicó.

Asimismo, recibió críticas del “ís del bajón de tracción” que, acompañado de una potencia insuficiente, provocó momentos de deslizamiento. “El motor no aportaba la fuerza necesaria; a veces la rueda perdió agarre cuando intentaba adelantar», recalcó.
Quitaron la señal de que el rival, Marc Márquez, quedó en séptimo, a sólo diez segundos de distancia, lo que le hizo postular que no podía superar su posición.
Al reflexionar sobre la carrera, el piloto dijo: “Fue más una lucha que la mayoría imaginamos. No arranqué de esta forma, pero con una frenada óptima logré acercarme a la sexta y séptima posiciones”.
En cuanto a la adaptación a la pista, se mostró optimista: “Esperamos la revisión de los ajustes técnicos; al final no había nada que se hubiera aplicado correctamente. Fui capaz de cambiar algo de estrategia porque el circuito bajaba en grip”.
Con la vista puesta en el próximo encuentro en Alemania, agregó: “Nos tomaremos un respiro, entrenaremos intensamente para el Sachsenring. Sabemos que será un circuito con muchos giros y eso será un cambio duro, pero también necesario”.