Marc Márquez concluyó el fin de semana de Silverstone con una séptima posición en la gran carrera, lejos del podio y del grupo dominante de Ducati.
Posición en el sprint y la gran carrera
En la prueba de sprint, la asistencia europea terminó en noveno lugar, una caída que se repetió en la carrera principal. Durante la final, el piloto español perdió terreno en cada vuelta, siendo superado por Álex Márquez, Pedro Acosta y, finalmente, por Fabio Di Giannantonio.
Factor de la llanta trasera
Márquez reconoció que la elección de una llanta trasera de goma blanda fue probablemente la causa de su rendimiento limitado sobre el sprint. A pesar de iniciar la carrera con un tiempo que le ponía cerca del podio, el desgaste generado por la llanta hizo que la moto “rastea” y el piloto “no logró encontrar la manera de hacer mejor”.
El eslabón decisivo fue el aumento de la velocidad de las demás motos, mientras los compañeros de la Ducati mantenían la presión. El tiempo en la sección de “time attack” fue el primero en el que el talentoso español sintió que había “manejado bien” durante una carrera de alta intensidad.
Problemas de rendimiento y recuperación
El rendimiento insuficiente también se explicaba por la fragilidad continuada de Márquez tras diversas lesiones y cirugías en el hombro. Aún permanece en proceso de rehabilitación, y aunque las victorias en Hungría y Alemania lo ponen en la filosofía de la élite, los efectos de las lesiones siguen presentes.
“La endurance sigue siendo un punto a mejorar”, indicó al comentar el desempeño de la semana. “Este fin de semana fuimos los primeros con la moto, pero la llanta fue correcta y hubo espacio para ser aún más rápido en las últimas vueltas.”

La falta de versatilidad en la gestión de la carrera y en la recuperación de la fuerza en el hombro continúa, pero la mejora se vislumbra cuando el piloto practica con una mayor exigencia en cada sesión de entrenamiento.
