Probé la beta de Outward 2 y este RPG de supervivencia podría dividir a fans originales
El sueño de los que conquistaron el mundo original ha pasado a otro formato: Outward 2 ha salido en modo beta abierta y, tras haber jugado repetidas veces, se presentó una experiencia decente y transparente.
El creador de personajes despliega un abanico de opciones antes de la aventura
La ausencia de personalización en la primera entrega había sido un punto crítico; con la nueva versión la herramienta de creación de personajes se extrapola a cientos de combinaciones de estatura, tono de piel, rasgos faciales y peinados.
El sistema habilita perfiles de rasgos condicionales que otorgan ventajas pasivas, y el cambio de ropa lo traslada a los avances de los ítems que el jugador colecciona.




El mundo abre un nuevo horizonte visual y narrativo
La noción de exploración se consolida una vez más y la atmósfera se vuelve más viva; la ciudad de inicio y el pequeño pub se iluminan con colores y detalles elaborados.
En la zona de cartas, el mapa contiene campos de batalla, escondites y zonas de gathering.







El combate reimaginado: rapidez muchas veces a costa de la estrategia
O7 se transformó en un sistema más dinámico y con un número amplio de habilidades que se lanzan en secuencias fluidas y dependen de la hora del ataque.
Para la ronda de pruebas un desbalance se hizo evidente: el micro‑control se acelera y el jugador pierde la capacidad de probar los obstáculos con el estilo original.



Beta abierta: promesas, carencias y la ventana de mejora futura
La cualidad de la exploración se mantiene y es una de las razones que hacen de Outward 2 un título para compartir con compañeros.
Sin embargo, la transición al combate tiene un punto crítico: la velocidad sobrepasa la profundidad táctica que los jugadores apreciaron en la primera entrega.
El mapa aún necesita reforzarse; la incorporación de un puntero de jugador es una solución temporal que podría desvalorizar la sensación de infinidad que espera el público.

Al cerrar la beta, los desarrolladores compiten para balancear el paso de la exploración a la acción sin sacrificar la identidad de la serie.