Primeros tests sin Holeshot provocan polémica: reglas y novedades
MotoGP planea prohibir los dispositivos de variación de altura, conocidos como holeshots, a partir de la próxima temporada, tras valorar los riesgos tras el accidente de Johann Zarco en Barcelona.
Pruebas preliminares sin holeshot antes
El fin de semana, los equipos realizaron demostraciones en las que las motos debían arrancar sin activar el holeshot delantero, aunque muchos pilotos no la desactivaron, buscando datos y sensaciones de los tasadores.
Los resultados divergieron: mientras algunos abogaban por cada prueba adicional, otros expresaron que aceptarían tocar la zona de salida sin la suspensión electrónica justo delante de la rueda.
Reacciones de los pilotos ante la pérdida de estabilidad
Marco Bezzecchi, líder vigente, calificó la retirada como “un experimento interesante” y pidió más semanas de prueba para valorar el efecto en la maniobrabilidad.

Fabio Quartararo enfatizó la necesidad de “conducir con una mayor paciencia” antes de tomar decisiones finales, subrayando que las pruebas ideales deberían incluir los niveles EL1 y EL2.
Pecco Bagnaia notó “un salto positivo” al remover el holeshot delantero, sintiendo que el vehículo tenía más capacidad de respuesta al primer curbado.
Joan Mir destacó que, aunque la rueda delantera se mantiene en el suelo inicialmente, la falta de holeshot puede convertir un arranque en un rappel de velocidad que comprometa la trayectoria en la curva.
Jorge Martín comparó el rendimiento sin holeshot y concluyó que la diferencia en aceleración del 0 a 100 no es sustancial, pero la suspensión activa brinda una ventaja de preparación para el frenado.
Álex Márquez argumentó que retirar lo inmediato “sería un riesgo innecesario”, pues al ver wheelies más frecuentemente, la posibilidad de perder la colocación en la pista aumenta.

Para Pedro Acosta, el único camino es eliminar ambos holeshots de inmediato; considera que una modificación parcial crea “nuevos peligros”.
Discusión de seguridad y próximas evaluaciones
Los test de fin de semana se evaluarán en la próxima sesión de la Comisión de Seguridad, donde se analizarán los riesgos de retirar solo el holeshot delantero frente a la permanencia de la unidad trasera.
Se prevé que el siguiente punto crítico sea el Grand Prix de Assen, donde crecerán las pruebas en condiciones reales de carrera antes de decidir si la línea de salida se podrá mantener con la protección electrónica completa.
El debate se intensificará en los próximos meses, con la seguridad de los corredores como la prioridad principal, mientras MotoGP pondera la óptima configuración de los holeshots para equilibrar velocidad y control en la salida de carrera.