La reciente advertencia de Fernando Alonso sobre la gestión de energía en la Fórmula 1 antes del Gran Premio de Bélgica ha puesto al circuito de Spa-Francorchamps en el centro de la conversación.
Desafío de la energía en Spa
El trazado de Spa, famoso por sus extensas rectas y subidas pronunciadas hasta la legendaria línea de Eau Rouge y Raidillon, sobresale por la escasez de zonas de frenado suficientes para recargar la batería a lo largo de cada vuelta.
A diferencia de pistas como Silverstone, donde las rápidas aceleraciones permiten explotar la energía, Spa exige que los pilotos velen con precisión cada kilómetro de frenada para evitar quedarse sin potencia eléctrica en los momentos críticos.
Alonso explica que durante el primer sector la mayor parte de la energía se consume en la frenada de la chicanas de Arrêt de Bus y La Source, dejando poca posibilidad de recarga antes de la velocísima sección 2.
Señales de la Fórmula 2
Los motores V6 híbridos en la F1, cuando funcionan sin asistencia eléctrica, desarrollan al rededor de 540 caballos de potencia, mientras que los motores Mecachrome de la F2 alcanzan unos 610 caballos. En su máximo rendimiento, una F1 se acerca a los 1,000 caballos al combinar las dos fuentes.
Aunque la F1 pierde parte de su rendimiento eléctrico en ciertos tramos, su velocidad sigue superando a la F2, como lo demuestra la pole de Kimi Antonelli en Silverstone: 1’28”111 frente a 1’39”690 de Rafael Câmara en F2.
Comparación de potencia y estrategia
Los pilotos enfrentan la necesidad de economizar energía entre los giros 1 (La Source) y 5 (Les Combes) para poder desplegar la potencia en el sector 14 (Campus) y el tramo de Arrêt de Bus, evitando así la fatiga temprana de la batería.
Alonso subraya que, al tanto de la menor potencia disponible este año –en comparación con modelos anteriores y con la F2– el reto es no sólo usar la energía sino también no gastarla de forma prematura.

Perspectivas de la Fórmula 1
Según los motores de la F1, la dependencia del despliegue eléctrico está destinada a moderarse; el objetivo es pasar de un reparto 50/50 entre motor térmico y eléctrico a 60/40 en las próximas temporadas (2027 y 2028).
Los pilotos confirman que, aunque la reconfiguración reduce la carga eléctrica, los circuitos como Suzuka, Silverstone y Monza seguirán siendo los más exigentes bajo la nueva normativa.
Oliver Bearman bromea: “Spa llega la próxima semana… Silverstone nos parecerá fantástica en comparación”, mientras que Max Verstappen comparte at least: “Me encanta Spa, pero sigue siendo una pista de gestión de energía desafiadora.”
Conclusión técnica
El equilibrio entre potencia mecánica y recuperada seguirá configurando la estrategia de cada equipo en Spa, de la misma forma que en las vitrinas de la Fórmula 2, definiendo quién dominará el compás de la carrera.
