El dominio de la potencia de Mercedes se remonta a la pista de Monza, donde George Russell saldrá a comprobar si la fuga de energía detectada en Silverstone y Spa ha sido solucionada.
Fila de diagnóstico
Desde el inicio, el piloto británico señalaba una falta de rendimiento en línea recta, una anécdota que se corroboró con datos telemétricos comparativos contra Kimi Antonelli.
La primera hipótesis fue descartar tanto una pérdida de potencia del motor como un déficit de velocidad punta, pues los tiempos de Russell y Antonelli en la primera sección de Spa coincidían, lo que descartaba una simple brecha de potencia.
El software como culpable
Tras las calificaciones, los ingenieros identificaron al software de la unidad de potencia como origen probable del problema. Sin embargo, la carrera interrumpida de Russell poco después del pit‑lane no permitió confirmar la hipótesis.
Motor, energía eléctrica y la gestión de recursos se entrelazan de forma que cualquier exceso de corriente al inicio del recorrido empuja la reserva disponible para las secciones posteriores.
La anomalía se halló en los primeros fragmentos de código analizados, donde el algoritmo consumía energía demasiado pronto, saturando la reserva y provocando desequilibrio en l»serie, especialmente en la última sección de Spa.

Validación en circuito
El departamento de motor en Brixworth ya implementó una corrección, pero el equipo necesita validarla en condiciones reales. Se sospecha que el estilo de pilotaje propio de Russell podría haber magnificado la alteración software.
Andrea Stella, director de McLaren, explicó que los motores de Mercedes aprenden del comportamiento del conductor para ajustar la distribución de energía; bajo un error de código, ese proceso podría exacerbar el problema.
Semanas sin respuestas concluyentes
El equipo no obtendrá una confirmación definitiva antes del 24 de abril en Monza, ya que el Hungaroring y el Zandvoort no presentan las condiciones de carrera de Silverstone y Spa necesarias para un análisis exhaustivo.
En el Hungaroring, el menor impacto de la línea recta en los resultados compensa parcialmente la sospecha de desbalance energético, aliviando la presión sobre Russell mientras avanza la temporada.
“Cuando esta inquietud está en la cabeza, la concentración en la mejor vuelta se ve afectada”, explicó confidencialmente una fuente interna.
