Tras la quinta posición menor con Lando Norris en el Gran Premio de Gran Bretaña, McLaren se posiciona para un nuevo reto al encarar el Gran Premio de Bélgica.
Evolución de la aerodinámica
Neil Houldey, jefe técnico de ingeniería de McLaren, destaca que la preparación de la temporada se ha centrado en simulaciones profundas para abordar el exigente fin de semana de energía que ofrece Spa. La pieza clave es el alerón trasero nuevo, que no es el ailerón “Macarena” de la pretemporada, sino una versión actualizada que no incorporará función de flap.

El MCL40 se beneficiará de este empalme aerodinámico, pero se espera que el efecto competitivo sea gradual. La visión de McLaren es que el alerón aporte un margen de afinidad más seguro, sobre todo antes de que la primera fase de su paquete de mejoras vaya en vivo en Hungría.
Desafíos en la pista
Las largas rectas de Spa y la escasa presencia de frenos fuertes hacen que la gestión de la energía sea un factor crítico. McLaren predicta un “super clipping” que obligará a los equipos a dominar el relleno del turbo y la distribución de potencia, elementos que determinarán la competitividad frente a sus rivales.
La imprevisibilidad climática del circuito agrega una capa extra de incertidumbre. La probabilidad de lluvia abre la posibilidad de probar la pista mojada en las sesiones libres, ofreciendo datos esenciales acerca de la adherencia en bajas condiciones. Estas observaciones pueden convertirse en una ventaja estratégica en las etapas posteriores del campeonato.
Con la mirada fijada en la respuesta bajo bajo‑adherencia y la gestión de recursos críticos, McLaren espera que el MCL40 logre superar las limitaciones detectadas tras el Gran Premio de Gran Bretaña y mantenga su aspiración de revertir la temporada.
