Martín, reducido físicamente, sorprende con trucos sin respirar en el campeonato
Jorge Martín llegó a Mugello cargado de molestias en el pie derecho, fruto de una lesión ligamentosa que ya le había limitado en Cataluña, y describió una jornada de entrenamientos al borde de su resistencia física.
Dolor y límites físicos en el circuito de Mugello
Tras cinco caídas en el fin de semana de Barcelona, el piloto español sufrió una nueva e impactante caída a más de 200 km/h durante la sesión del lunes en Italia. Aunque logró evitar una fractura, la lesión en los ligamentos del pie derecho siguió generándole una dolorosa inflamación.
El propio campeón del mundo admitió que la naturaleza extremadamente exigente de Mugello obligó a su cuerpo a trabajar al máximo, describiendo la sensación de “no poder respirar” tras registrar su vuelta más rápida del viernes, un 1’45″132 sin pausa alguna.
Para sobrellevar el malestar, Martín anticipó que recurriría a analgésicos durante el resto del fin de semana, aunque sostuvo que el dolor era manejable y que estaba atento a su evolución.
Rendimiento en las sesiones libres
En la primera sesión libre, el español mostró un ritmo competitivo, pero la combinación de nervios y el ritmo físico del trazado le obligó a replantearse la estrategia. Un intento fallido de entrar en Q1 lo dejó fuera del top 10, aunque logró recuperarse en Q2 situándose en octava posición para la clasificación.
“Las condiciones de la tarde fueron muy difíciles, llegaba demasiado rápido y, entre banderas rojas y tráfico, perdí varias oportunidades”, explicó Martín, resaltando que su experiencia previa le había ayudado a corregir errores de ritmo a medida que avanzaba la jornada.
Preocupación por la carrera del domingo
Con 23 vueltas de prueba por delante, el piloto subrayó la necesidad de que todos los competidores mantengan la condición física. “Incluso al 100 % sigue siendo muy duro; el ritmo inevitablemente bajará si no podemos aguantar la carrera completa”, indicó.
Esta advertencia refleja la exigencia del trazado toscano, donde cada sector exige una gran carga cardiovascular y muscular, y donde la gestión del esfuerzo será crucial para no sacrificar tiempos de vuelta.
Reconstruyendo la confianza en la Aprilia
Más allá del aspecto físico, Martín confesó que las seis caídas recientes habían erosionado su seguridad al frenar. “Siento que la moto se mueve más y debo adaptar mi estilo de pilotaje”, señaló, añadiendo que la confianza se recupera “vuelta a vuelta”.
El piloto también remarcó que, pese a la situación, mantiene la fe en la Aprilia: “La máquina sigue siendo competitiva, la única cuestión es afinar el feeling que me falta en Mugello”.
Expectativas y metas para el resto del GP de Italia
Martín no coloca el resultado como objetivo principal, sino el progreso constante. “Nuestro potencial está entre el top 5 y el podio, quizá incluso una victoria, pero lo esencial es seguir mejorando”.
Con la vista puesta en el domingo, el piloto espera despertar con mayor confianza y capacidad para atacar de nuevo, consciente de que la combinación de su estado físico y la evolución de la Aprilia será determinantemente decisiva.