Marc Márquez confirmó este viernes que la molestia del nervio radial quedó atrás, aunque admitió que su cuerpo sigue lejos de estar al 100 % en el Gran Premio de Italia.
Recuperación del nervio radial
Tras más de medio año de complicaciones en el hombro derecho —una fractura en Mandalika y una tornillo que presionaba el nervio radial— el español vuelve a montar una Ducati. La operación en el pie, sufrida en Le Mans, no repercute directamente, pero el hombro todavía muestra rigidez, sobre todo al girar a la derecha y al cambiar de dirección.
En la sesión de entrenamientos, el piloto describió la sensación de “nervio funciona sin entumecimientos”, señalando que los dedos y el codo ya no están dormidos. Ahora percibe nuevas dolencias musculares, pero espera que la adaptación sea progresiva en las próximas carreras.
Limitaciones en la pista de Mugello
El español llegó a la Q2 tras una vuelta agresiva, pero reconoce que la distancia de la carrera será otro reto: “en una vuelta puedo estar cerca, pero en la carrera llevo una mitad de segundo atrás de los líderes”.
Admite que los giros a la derecha y los cambios de sentido siguen consumiendo tiempo, por lo que no se siente lo suficientemente confiado para lanzar un ataque total.
Objetivos y mentalidad a largo plazo
Marc no se fija metas de podio ni de vuelta rápida; su único objetivo es “recuperar una buena condición física para asegurar un futuro en MotoGP”.
Habla de alcanzar gradualmente el 60 %, el 80 % y, eventualmente, el 100 % de su rendimiento, subrayando que la fortaleza mental ya está presente y que la paciencia será clave.
Valoraciones médicas y pruebas de aptitud
El médico del MotoGP, Ángel Charte, realizó pruebas específicas: levantó la mano del piloto para comprobar que el nervio radial no provocara caída del brazo, y aplicó dos test clínicos habituales en estos casos.
Según Márquez, “reconstruir el brazo derecho es fundamental para mi futuro”, y los exámenes confirmaron que está apto para volver a la pista.
Perspectiva para el resto del fin de semana
El piloto no se preocupa por la intensidad del sprint; si la carrera se vuelve más corta, reducirá la velocidad. Mantendrá la honestidad y buscará sumar los máximos puntos posibles, pero sin comprometer su rehabilitación.
En el paddock, Márquez reconoce que la presión mental aumenta con el casco puesto, pero seguirá trabajando en paciencia y constancia, sabiendo que el objetivo inmediato es simplemente avanzar
