El entrenamiento de apertura del Cup 2026 ha visto a Aston Martin y Honda implementar cambios radicales tras una racha de resultados desgastantes.
Aston Martin lanza su versión B
En el GP de Hungría la marca británica presentó una segunda iteración de su realización, con más de 16 mejoras que requerieron efectuar un nuevo test de impacto.
Los cambios, diseñados para corregir la insuficiencia del chasis y las vibraciones provocadas por el motor antidefecto, han generado avances internos que coinciden con las expectativas del equipo.

Honda apuesta por su nuevo motor V6 en Zandvoort
El equipo japonés centró sus iteraciones en la unidad térmica, con los tokens concedidos por la ADUO habilitando pruebas de su V6.
Durante una sesión en Budapest, el motor fue sometido a pruebas que revelaron mejoras en potencia y manejo, aspectos críticos para la temporada.
“El Grand Prix de los Países Bajos es una etapa crucial porque es donde vamos a lanzar la nueva especificación del grupo propulsor”, afirmó Shintaro Orihara, director técnico global de Honda.
El GP de los Países Bajos: un sprint que pone a prueba los avances
El evento se configuró como sprint, reduciendo los bloques de práctica a una sola sesión, una franja limitada que exige una evaluación precisa de las mejoras.
Honda se ha preparado para esta condición, con la dirección indicando que están listos para el reto de validar el paquete bajo esas restricciones.
Al mismo tiempo, Aston Martin recordó los progresos ya notados en Hungría, y la expectativa de aplicar esa consistencia a lo largo del resto de la campaña.
Perspectivas para la segunda mitad de la temporada
Con las nuevas especificaciones y la robusta base mecánica restaurada, ambos equipos intentan estabilizar la competitividad que les haya faltado al principio del año.
