En medio de la paliza de la temporada, Honda MotoGP sigue sin lograr los frutos que prometía con sus recientes incursiones en el circuito.
La mitad de la temporada marca un punto de inflexión
Alberto Puig, director técnico del programa oficial de Honda, admitió que la primera recta del campeonato no dio los resultados esperados. La marca había construido una sólida trayectoria en los últimos encuentros, con varios podios y una mejoría constante en la clasificación.
Sin embargo, el descenso de la curva de rendimiento sugiere que la inversión en el desarrollo de la RC213V no se comparó con la de los competidores. Puig explicita que la evolución de la moto quedó corta frente a las expectativas del equipo.
Podios sacrificados y la presión por la regularidad
El piloto Mir perdió el podio obtenido en Barcelona tras una infracción de la regla de presión neumática, condición que no se refleja en la tabla oficial de la marca. A pesar de esto, Marini logró un segundo puesto en Austin y por fin ocupó el quinto puesto en el Sprint del Balaton Park.
Según Puig, “el equipo ha sido un poco más constante que el año pasado”, aunque la posición en el ranking del constructor ha retrocedido al último grupo de concesiones después de una ascensión del grupo C la última temporada.
Visión de Puig sobre la RC213V y la transición a 850 cc
Admitió que la transición del año los ha hecho “pesar” en el rendimiento de la RC213V. Al preparar la moto para el futuro modelo de 850 cc, el equipo ha hecho ajustes, pero no tan contundentes como se deseaba.
Puig mantiene la esperanza de que las mejoras actuales ayudarán la próxima temporada, señalando que “solo nuestra trayectoria interna demuestra que lo que hemos hecho sigue siendo útil”.
Desafíos de la segunda mitad y ajustes necesarios
En la última fase del campeonato, la realidad es que el equipo debe optimizar los pequeños ajustes sin la asistencia de una nueva máquina. Puíx menciona que “no es fácil y el enfoque recaerá en el equipo y el rendimiento inmediato”.
El objetivo será alinearse a través de ajustes finos y concentrarse en la velocidad máxima para cada carrera, aprovechando al máximo las características actuales de la RC213V.
La temporada cuenta con cambios de estrategia y la paciencia en la evolución del motor como nudos que podrían redefinir el futuro de Honda MotoGP más allá de los resultados inmediatos.
