Isack Hadjar demuestra que la reciente incorporación a Red Bull cumplió la expectativa: su rendimiento supera el de sus predecesores en la temporada 2026.
Rendimiento sólido frente a los veteranos del equipo
Con la salida de Daniel Ricciardo y la oscilación de Gasly, Albon, Pérez, Lawson y Tsunoda, ninguno de estos pilotos ha mantido una línea consistente dentro del segundo bloque de Red Bull. El francés de 21 años, por otro lado, ha salido de la pasarela con un sello de estabilidad que pocos de sus compañeros pudieran igualar.
Antes del inicio de la temporada, Hadjar señalaba que la total reforma del reglamento técnico constituiría la ventana óptima para estar con el equipo. Ahora, sus resultados coinciden con esa previsión, mostrando un claro respaldo al cambio.
Precisión en clasificación y brecha en carrera
El sistema Paceteq indica que la distancia media en clasificación entre Hadjar y el líder es de 0,237 s, cifra que reduce el desfase respecto a los pilotos que lo precedieron.

Durante la carrera la diferencia crece, alcanzando 0,490 s por vuelta, lo que refleja que el ritmo de manejo sigue siendo su principal desafío.

Hadjar destaca la correspondencia de sus observaciones técnicas con las de Max Verstappen, una sinergia que favorece el trabajo del departamento liderado por Pierre Waché.
Perspectiva futura y trabajo pendiente del equipo
En el Gran Premio de Hungría, el piloto subrayó la falta de equilibrio de la RB22, señalando que el coche no despertó como se esperaba y que el equipo todavía debe ajustar su postura dinámica.
Hadjar reafirma que Red Bull tiene aún una ruta amplia de mejora, y que con la continua afinación de la configuración y la dinámica, puede alcanzar el nivel de sus colaboradores más experimentados.
Con la calibración adecuada, la brecha de rendimiento se cerrará, colocando al joven francés aún más cerca del ápice del equipo.
