En el Hungaroring, el 27 de junio de 2006, Jenson Button reapareció con la silueta de campeón tras superar una serie de carreras de incertidumbre.
Ganador inesperado en el circuito de Budapest
El piloto británico, quien había llegado 14.º tras una sustitución de motor en las sesiones clasificatorias, aprovechó sus neumáticos intermedios al borde de una pista húmeda para avanzar rápidamente. Al ceder el liderazgo, reconoció la ventaja de la remontada de Schumacher y Alonso, pero la estrategia de Gómez prudente le situó ante una oportunidad decisiva.

La lluvia era constante, pero la titularidad de Kimi Räikkönen en la pole no se vio minada. Al avanzar, las estrategias de neumáticos y las micromovimientos de los seminuevos determinaron la jerarquía final de la carrera.
Choques y abandonos que cambiaron la pista
Durante la carrera, una colisión entre el alemán y la Renault de Giancarlo Fisichella dañó el alerón delantero de Schumacher, obligándolo a una parada de reparación que relegó su posición al noveno lugar. Al mismo tiempo, Fisichella actuó como punto medio entre varias lógicas de velocidad.
Alonso, que había pasado a la delantera tras la intervención de la seguridad, alcanzó un punto crítico en el giro 2. Tras un descenso en la caja de frenos, los neumáticos se salieron de su carcasa y el asunto culminó en un abandonado que dejó el puesto libre a Button.
Schumacher recuperó el segundo lugar en la fase media de la carrera, pero su elección de no cambiar los neumáticos en la última parada desgastó la potencia, provocando una última derrota ante Pedro de la Rosa y Nick Heidfeld, antes de retirarse con solo tres rondas restantes.
El legado de la Honda y la relevancia técnica
Con cuatro victorias, la carrera concluyó al brindar a Jenson Button su séptima temporada sin levantar una bandera a cuadros, marcando también la última victoria confirmada por la propia marque de la fábrica de Honda en la F1 hasta la fecha. La secuencia de ajustes de motor, neumáticos y la gestión de la pista de Hungaroring realzan la plasticidad que exige la competición de alto nivel.
