Hace 10 años, Red Bull le puso un obstáculo a Ricciardo en el GP de Mónaco
Lewis Hamilton se alzó con la victoria en el Gran Premio de Mónaco 2016 después de que la parada en boxes de Daniel Ricciardo se retrasara 13 segundos, entregándole el podio al británico.
Un inicio de temporada que ponía a prueba a los favoritos
Al llegar a la callejona del principado, el triple campeón mundial llevaba una desventaja de 39 puntos frente a su compañero Nico Rosberg, quien venía de arrancar la temporada con cuatro triunfos consecutivos.
Rosberg había conquistado Monte‑Carlo en 2015 gracias a una estrategia errónea de Mercedes que había relegado a Hamilton al tercer puesto, y buscaba replicar ese éxito en 2016.
Red Bull, revitalizada tras la inesperada victoria de Max Verstappen en España, contaba con Daniel Ricciardo como principal candidato al podio, después de que el australiano lograra la pole position por delante de Rosberg y Hamilton.
Un clima lluvioso que marcó el ritmo inicial
La carrera comenzó bajo lluvia constante y el Safety Car dirigió los primeros siete asaltos, estableciendo una marca de tiempo que favoreció a Ricciardo, quien tomó la delantera tras la fase neutralizada.
Rosberg, pese a su dominio habitual en el trazado monaguesco, se quedó rezagado; en apenas seis vueltas había abierto una brecha superior a diez segundos, obligando al equipo a ceder la posición a Hamilton para intentar una remontada.
Con la pista secándose, Red Bull optó rápidamente por neumáticos intermedios, mientras Mercedes mantuvo los neumáticos de lluvia, apostando a ganar tiempo evitando una parada adicional.
Estrategias contrapuestas y su evolución
El plan de Mercedes funcionó inicialmente: Hamilton conservó la cabeza pese al ritmo más veloz de la RB12 equipada con intermedios. Sin embargo, la necesidad de cambiar a neumáticos slicks se volvió inminente.
En la vuelta 31, Hamilton ingresó a boxes para montar neumáticos ultraduros; su salida fue lenta y cometió una pequeña equivocación en la zona de la Piscine, lo que le costó valiosos segundos.
Ricciardo, tras un buen paso en pista, también entró a boxes para cambiar a slicks. La escuadra de Red Bull, sin embargo, no estaba preparada: la espera para recibir y montar los neumáticos se prolongó a 13 segundos, una parada que debía durar apenas tres.
El remate de Hamilton y la clasificación final
Al salir de los pits, Hamilton reapareció justo detrás de Ricciardo, pero la posición de salida y la configuración de la curva favorecieron al británico, que retomó la delantera.
Durante las siguientes cuarenta vueltas, la Mercedes resistió la superioridad del coche de Red Bull, y en la vuelta 37 ambos pilotos rozaron al salir de la chicane del Puerto, pero Hamilton cruzó la meta en primer lugar, seguido de Ricciardo y Sergio Pérez.
Rosberg terminó séptimo, perdiendo 19 puntos de ventaja en el campeonato y comprometiendo su posición en la lucha por el título.
Repercusiones para Ricciardo
El piloto australiano mostró visible frustración en el podio, declarando por radio que “nada de lo que digan no cambiará la situación”. Debería esperar hasta 2018 para lograr su primera victoria en Mónaco, en una carrera marcada por problemas mecánicos.
Esta edición del Gran Premio de Mónaco quedó grabada como un ejemplo de cómo una equivocación en los pits puede cambiar el destino de una carrera, subrayando la delgada línea entre la gloria y la derrota en la Fórmula 1.