George Russell cuestiona el cambio de reglas en la F1 pese al espectáculo
George Russell ha manifestado su desconcierto ante la iniciativa de algunos sectores que pretenden modificar el reglamento de la Fórmula 1 antes de la temporada 2027, pese a que los cambios introducidos en 2026 ya están generando duelos intensos en la pista.
Las normas 2026 y su influencia en la lucha por posición
Desde el arranque de la campaña, la normativa vigente ha demostrado que favorece tanto a los pilotos que atacan como a los que defienden, al permitirles mantenerse en el combate durante más vueltas. Esta flexibilidad ha traducido la teoría regulatoria en batallas reales, haciendo que el espectáculo sea más vivo.
Críticas al estilo “carreras yo‑yo” y a la nueva arquitectura de los motores
Algunos observadores acusan al reglamento de producir carreras artificiales, describiéndolas como “yo‑yo” por la frecuente alternancia de liderazgos. Además, atribuyen parte de ese fenómeno a la imposición de los nuevos paquetes de unidades de potencia, que según ellos limitarían la expresión del piloto.
Propuesta de reequilibrio energético para 2027
En medio de la polémica, se baraja una revisión de la distribución de energía entre los componentes térmico y eléctrico. La medida contemplaría pasar de una proporción 50 %/50 % a 60 %/40 % favoreciendo la potencia mecánica, con el objetivo de alterar la dinámica de adelantamientos.
Duelo con Kimi Antonelli: una reminiscencia de Bahréin 2014
El sprint y la carrera del Gran Premio de Canadá ofrecieron a Russell un enfrentamiento interno con su compañero de Mercedes, Kimi Antonelli, que el británico describió como “excepcional”. Recordó que la intensidad del choque le recordó al histórico combate entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg en el GP de Bahréin 2014.
Ese encuentro de 2014 se había destacado por una prolongada lucha que marcó una de las batallas más memorables de la última década y que, según Russell, vuelve a resonar en la pista actual.
El modo overtake y su efecto en el circuito de Montreal
Russell destacó que el trazado de Montreal favorece la permanencia a segunda posición, lo que permite explotar el “modo overtake” y el impulso adicional que brinda. Señaló que, en ese trazado, cerrar la brecha a una segunda ronda requiere apenas medio segundo o menos, haciendo que el intento de superar sea extremadamente exigente.
“El desafío consistió en neutralizar el impulso de un segundo de diferencia; cada vuelta ganábamos entre cinco y seis décimas gracias a la aspiración”, explicó el piloto. “La configuración del boost funciona a la perfección, y eso lo convierte en un espectáculo impresionante”.
En sus palabras, los nuevos motores y la arquitectura híbrida son la razón principal de los combates recientes en Melbourne, Shanghái y ahora Montreal, y por ello cuestiona la necesidad de alterarlos antes de que el paquete evolucione de forma natural.