Genesis admite ansiedad en Le Mans: no probó el 24h
Genesis Magma Racing se prepara para competir en las 24 horas del Mans, desafío de resistencia que pocos equipos jóvenes han intentado.
Rompedor primer paso en la serie WEC
La escudería consiguió su primera puntuación en la temporada con la octava posición de la GMR‑001 número 17 en los 6 horas de Spa, lo que demuestra avances, aunque con la sombra de fallas habituales de un proyecto emergente.
El director Cyril Abiteboul admitió que la falta de experiencia se siente con fuerza, explicando en el paddock que “afrontar las 24 horas es como escalar el Everest antes de tiempo”.
Durante las primeras dos carreras, incidentes en el box provocaron pérdidas de tiempo considerables, enfatizando la necesidad de trabajar la fiabilidad antes de la gran prueba.
Pruebas internas insuficientes y restricciones regulatorias
Abiteboul señaló que los problemas encontrados en Imola y Spa ya han sido identificados, pero los correctivos requieren tiempo que la escudería no dispone. El limitado número de bancs de pruebas y la falta de pruebas de larga duración en el taller reducen la capacidad de validación.
En los días previos al evento, el grupo utilizó el circuito de Paul Ricard para realizar pruebas de resistencia, pero sin alcanzar el objetivo de 24 horas. “La logística y las regulaciones impiden repetirlas con frecuencia”, comentó.
Los componentes críticos siguen bajo vigilancia: el equipo conoce los puntos de riesgo y ha establecido procedimientos de respuesta rápida para minimizar el tiempo de parada.

Fotografía de: Marc Fleury. Precisión guiada por datos y combate por la fiabilidad.
Ausencia de prueba de 24 horas: un dato crítico
La GMR‑001 nunca ha experimentado una carrera continua de 24 horas, haciendo que la familia de la Hypercar enfrente dudas palpables sobre la durabilidad de sus sistemas durante una fase que supera las diez horas de cualquier otra carrera del campeonato.
Abiteboul aseguró que, aunque en las sesiones de prueba de Paul Ricard no detectaron problemas nuevos, tuvieron que continuar poniendo en marcha piezas muy kilométrizadas para observar su comportamiento a lo largo de la jornada.
El cruce de la bandeja de la GMR‑001 se presenta como una “zona de ansiedad” bien definida, con estrategias ya planificadas para reaccionar de forma eficiente según los datos de telemetry en tiempo real.

Fotografía de: Marc Fleury. El camino hacia 24 horas aún por recorrer.
Aprendizaje y futuro en la Sarthe
Abiteboul enfatizó que la participación en el Mans es un “hito de aprendizaje acelerado” que permitirá al equipo reunir datos críticos. La intención es que la primera edición sea lo mejor posible, con avances en fiabilidad garantizados a través de un proceso iterativo.
El equipo contempla acumular una gran cantidad de información durante la carrera: «la experiencia en 24 horas aporta lecciones sobre la humanidad, la máquina y los sistemas de hardware y software», afirmó.
Con la próxima fase de la serie, la estrategia se centra en consolidar los avances y seguir reduciendo los puntos de falla antes de que la competencia vuelva a la pista.