La lucha de Pierre Gasly en Zandvoort dejó claro que aún está lejos del ritmo de sus rivales. El francés aseguró un punto en el sprint y otro en la carrera, pero el rendimiento de su Alpine se vio empañado por numerosas pérdidas de posición.
Enero Sprint, un impulso modesto
En el sprint de sábado, Gasly terminó octavo, el único piloto de la escudería A526 que logró beneficiarse de las novedades trazadas para esta pista. La posición lo situó como el mejor de los “otros”, apenas encima de las unidades de la L5.
Sin embargo, la conquista de un punto fue más simbólica que reveladora en cuanto a la competitividad de la Alpine. A diferencia del domingo, la carrera se convirtió en un campo de pruebas para los ajustes técnicos perezosos.
Día de carrera: la frustración acelerada
El domingo, la décima posición y el último punto en juego fueron señales de una sesión fracasada. Gasly quedó rezagado tras los Audi de Nico Hülkenberg y Aston Martin de Fernando Alonso, pilotos que, pese a arrancar detrás de él, mantuvieron distancia indiscutible.
Durante los pasos 27 y 29, el francés se encontraba justo al lado de Carlos Sainz (10º) y Arvid Lindblad (11º). Agravó la situación al perder varias posiciones frente a Hülkenberg y Yuki Tsunoda, lo que evidenció una serie de fallos mecatrónicos y decisiones tácticas que no salieron como se esperaba.

El piloto confesó que la salida de la curvatura final se había vuelto complicada, y que tuvo que frenar en la recta al percibir el repunte provocado por el choque de Max Verstappen.
Error de Verstappen, oportunidad perdida
El brutal accidente de Verstappen en el primer giro obligó a Gasly a reacomodarse en la pista. Al tratar de evitar la colisión, tuvo que frenar bruscamente, dejando a Lindblad a su lado en la franja de coherencia.
Gasly explicó que no supo si debía pasar a la derecha o a la izquierda y que ese momento le costó ocupar su posición ante los Dynasties.
Perspectiva y ajustes futuros
Aunque la racha fructífera de la Alpine se vio interrumpida, Gasly enfatizó el progreso del A526 con las piezas recabadas. Afirma que “el coche se siente mejor en la pista, aunque debemos adaptar la configuración para maximizar el rendimiento en los próximos fines de semana”.
El técnico añadió que la partida de Racing Bulls, marcan una rivalidad que «hasta la última línea va a ser excitante». La posición del piloto subraya la necesidad de mejorar la consistencia y aprovechar los elementos favorables de la nueva evolución del coche.
