La Ferrari F2002 redefinió el dominio de los motores en la Fórmula 1, levantando un total de 221 puntos en su temporada 2002 bajo la batuta de Michael Schumacher y Rubens Barrichello.
Innovaciones que cambiaron la receta de la velocidad
En 2002, la Scuderia matizó su caja de cambios, reduciendo su peso un 15 % y haciéndola ultra-compacta por primera vez desde los años noventa. Al mismo tiempo, los tesos de los bridles se reformaron para mejorar la resistencia aerodinámica y los tubos de escape se reorientaron con chasis extraídos que aportaban un mayor downforce sin añadir peso.
La pista*, la F2002 evolucionó a partir de la F2001 sin cambios drásticos en la normativa, pero con mejoras significativas en la máquina que optimizaban la frenada, aceleración y manejo en curvas.
Despegue y récords en la pista
En la tercera carrera de la temporada, el Brésil, Schumacher erigió la primera victoria de la F2002 frente a la Williams de su hermano Ralf. De las 15 Grandes Premios en los que participó el coche, la Scuderia sumó 24 podios y 15 triunfos, salvo el de Mónaco, donde David Coulthard mantenía la barrera.

Al terminar la temporada, la F2002 había vencido ocho puntos de distancia a todas las demás escuderías combinadas y alcanzó 11 poles, 15 mejores vueltas en carrera, 28 podios y 15 victorias en un total de 19 carreras.
Escándalos que empañaron la gloria
La estrategia de equipo que favorecía a Schumacher obligó a Barrichello a ceder una victoria en el último alargamiento del GP de Austria, a pocos metros de la línea. Más tarde, en los EE. UU., Barrichello superó a Schumacher por milésimas de segundo tras una posición artificial, demostrando cómo la ventajas técnicas impulsadas por la F2002 posibilitaban maniobras controvertidas.
Legado de un monoplaza dominante
La F2002 no perdió temblor pese a su madurez, obteniendo tres poles, tres mejores vueltas y una victoria en el Gran Premio de Italia en Imola durante los inicios de 2003. Su récord sigue siendo un hito en la historia de la Fórmula 1: 221 de 272 puntos posibles, doblete de títulos pilotos y constructores, y la reputación de la máquina como la más dominante de su época.

La escudería Maranello llegó a uno de los cenarios más intensos de la historia del deporte, con la F2002 marcando la pauta de innovación y récords que aún inspiran a las nuevas generaciones de motores.
