El nacimiento de la caótica carrera del GP de Gran Bretaña quedó marcado por la caída de Raúl Fernández en Silverstone.
Descenso inesperado en Silverstone
Raúl Fernández, que quedó apenas fuera de la pole en la cual dejen la oportunidad, tenía el sueño de ascender al segundo lugar con el ritmo que mostraba en las vueltas invertidas. El sesgo de la salida con destino desastroso lo llevó de la posición dos a la seis en la primera vuelta y, poco después, a perder la pista por completo y colapsar frente a tres vueltas.

Cartel de culpa y problemas mecánicos
El piloto español aceptó sin excusas la responsabilidad de su caída. “La caída es 100 % mi culpa”, afirmó, y explicó que se había adelantado a Marco Bezzecchi con la intención de preparar una entrada agresiva al giro 4. La indagación de que la máquina de Aprilia hubiera sufrido de un fallo de embrague, ya detectado en la mañana y con vibraciones al liberar, explicó la pérdida de control.
“La situación fue consecuencia de un mal comienzo”, destacó. “Necesitamos comprender qué pasó al despegar, porque no supe lo bien del embrague desde la salida.” Con información interna de la configuración, la respuesta concluyó que las vibraciones al relajar el embrague generaron la caída.
Pregunta de la agresividad en la pista
En contraste con la culpa de la salida, Fernández desmintió que la impulsividad fuera la raíz del caos. “No me sentí demasiado impaciente”, aclaró. “Solo la visión de estar dentro del top‑6 me hizo intentar un adelanto sin riesgo de desviación.” Afirma estar satisfecho de haber mantenido la calma y evitar arriesgarse innecesariamente.
Perspectivas de recuperación y objetivo de puntos
Para el viernes, la frustración de Fernández se centra en el objetivo de sumar puntos que no alcanzó. “Quería ganar un buen resultado en Silverstone porque estamos tratando de ascender en el campeonato. Me decepcioné porque no cumplí la meta establecida,” admitió. Afirmó que la moto sigue funcionando de forma satisfactoria y confía en que la próxima corrida será una oportunidad fresca.
