Fabio Quartararo dice basta a Yamaha: «Estoy cansado» de su nivel
La falta de progreso de Yamaha desgasta a Quartararo
Fabio Quartararo se enfrenta a un escenario complicado en MotoGP tras el Gran Premio de Cataluña, donde las limitaciones de su Yamaha volvieron a quedar en evidencia. El piloto francés, que venía de una actuación destacada en Le Mans, se topó con la cruda realidad de una moto que no evoluciona al ritmo deseado. La falta de velocidad punta y los problemas de giro en curva fueron los principales obstáculos durante el fin de semana en Barcelona.
Un GP de Cataluña para el olvido
El trazado de Barcelona expuso sin piedad las carencias de la M1. Quartararo finalizó en séptima posición, escalando a la quinta tras las penalizaciones aplicadas a otros pilotos, pero el resultado no ocultó la frustración. «Es una mierda que te adelanten tantos en la recta, que la moto no gire… Es duro», declaró a Canal+ tras la carrera.
El francés describió una prueba fragmentada por las condiciones cambiantes de la pista, con un nivel de agarre que mejoró con el paso de las mangas. «Siempre es lo mismo», lamentó ante la prensa internacional, incluyendo a Motorsport.com. «Hicimos la primera carrera, dimos 12 vueltas, así que dejamos goma en la pista».
Según Quartararo, en la tercera carrera el grip fue notablemente mejor, lo que le permitió ser más rápido, pero quedó atascado detrás de Marco Bezzecchi. «Frenaba muy tarde pero… No tengo palabras. Es difícil», añadió.
Un desarrollo estancado para Yamaha
El test del lunes posterior al GP no trajo avances significativos. Yamaha apenas introdujo una pequeña evolución en el alerón delantero, y el resto del tiempo se dedicó a probar reglajes que Quartararo ya había explorado en repetidas ocasiones. «Encontramos nuestra base y hay que seguir así», explicó en Le Mans. «Si traen piezas nuevas, las probaremos. Pero no quiero probar más reglajes. Lo hemos probado todo, dos veces».
Los fabricantes ya están enfocados en el desarrollo de las motos que cumplirán con la nueva normativa de 2027, lo que reduce la llegada de novedades. Yamaha no es la excepción, pese a haber lanzado una máquina completamente nueva este año con el motor V4 que sustituyó al cuatro cilindros en línea.
El motor de la M1 no ha recibido actualizaciones desde el inicio de la temporada, y Quartararo se mostró indefenso ante la falta de velocidad punta en la larga recta de Barcelona. «Siempre es lo mismo: no encontramos ninguna solución para progresar en el giro, la velocidad punta…», señaló al sitio oficial de MotoGP. «Estamos muy lejos y no sabemos cómo progresar. Estoy un poco cansado».
Álex Rins confía en cambios, pero el panorama es gris
Álex Rins, también con un pie fuera de Yamaha, intenta mantener la esperanza. El español aseguró que el equipo continúa trabajando en la moto actual. «Siguen trabajando en esta moto. Creo que no quieren terminar la temporada como la acabamos. Esperamos algo», afirmó.
Sin embargo, la realidad es que Yamaha parece haber puesto gran parte de su atención en el proyecto de 2027, utilizando la temporada actual como base de trabajo. Esto deja a Quartararo en una posición delicada, con más de dos tercios del campeonato por delante antes de su salida hacia Honda.
Quartararo busca motivación en los pequeños detalles
A pesar de la falta de perspectivas de progreso a corto plazo, el piloto francés mantiene un enfoque profesional una vez que se baja la visera. Quartararo asegura que sigue extrayendo lecciones de cada oportunidad en pista, un enfoque que considera clave para su futuro.
«Estoy contento porque siempre me exijo al límite, sin importar la posición, siempre empujo», destacó durante el fin de semana del GP de Francia. «Y creo que para mi futuro, es muy bueno mantener siempre esa mentalidad».
El campeón del mundo de 2021 insiste en que cada vuelta le aporta aprendizaje. «Quiero aprender como piloto. Cada vez que estoy en la moto, aprendo algo. Y no quiero perder esa motivación extra que siempre tengo para dar el 100%. En cuanto tenga el paquete adecuado, empujaré al máximo y los resultados llegarán», concluyó.
La paciencia de Quartararo tiene un límite, y la falta de evoluciones concretas por parte de Yamaha está poniendo a prueba su resiliencia. El francés sabe que, por ahora, solo le queda seguir aprendiendo y esperar que el futuro, ya sea con la M1 o con Honda, le devuelva la oportunidad de pelear por victorias.