El fuerte regreso de McLaren no sorprende a Lando Norris: te explicamos por qué
Lando Norris está experimentando la campaña 2026 más decepcionante para un campeón defensor desde la desastrosa temporada de Sebastian Vettel en 2014.
Problemas eléctricos que paralizaron a McLaren en Asia
En el Gran Premio de China ninguno de los dos monoplazas de la escudería salió de la parrilla. En Mónaco, el equipo tuvo que violar el toque de queda para sustituir el haz de cables y varios componentes eléctricos del coche de Norris, que sufrió una parada en la zona de salida de la pista (EL2) el viernes anterior.
Estos fallos dejaron al equipo sin respuesta inmediata y obligaron a los ingenieros a concentrarse en la fiabilidad antes de que el fin de semana de Mónaco iniciara.
Desconfianza en la MCL40 y su efecto en la posición de salida
La falta de seguridad que la MCL40 inspira en sus pilotos relegó a Norris y a su compañero Oscar Piastri a la cuarta fila, quedando a más de medio segundo de la Mercedes poleada por Kimi Antonelli.
Andrea Stella, director técnico de McLaren, había asegurado en Canadá que el chasis mostraba buenas cualidades en los giros lentos y que podía rendir bien en circuitos estrechos como el de Mónaco. Norris, sin embargo, previó que el mejor resultado posible sería precisamente esa cuarta posición.
“Es una ligera diferencia de opinión”, comentó el británico cuando le preguntaron sobre la discrepancia entre la visión del equipo y sus propias expectativas.
El frente aerodinámico sigue sin dar resultados
Durante la ronda de pruebas en Montreal, McLaren experimentó con un nuevo alerón delantero que finalmente fue retirado, a la espera de una evaluación más profunda en Mónaco.
Oscar Piastri decidió volver a la configuración anterior antes de la clasificación; su ligera ventaja de décimas sobre Norris podría deberse a que este último superó el límite de velocidad en su vuelta más rápida.
La escudería había resuelto la falta de “sensación” en la parte delantera del coche la temporada pasada mediante un ajuste en la geometría de la suspensión, pero los últimos comentarios de Norris indican que el problema persiste.

Declaraciones de Norris sobre la dificultad de pilotar el coche
“Soy quien lleva el volante, por lo que sé lo duro que resulta mejorar los tiempos de vuelta”, afirmó Norris en la rueda de prensa de Mónaco. “En Montreal nos sorprendió la competitividad, pero aquí la realidad es que aún estamos lejos del nivel necesario”.
El piloto describió la MCL40 como “poco dócil, que no perdona errores y que carece de respuesta en la parte delantera”. Su nivel de confianza, que calificó en 100 la temporada anterior, había descendido a 85, un valor insuficiente para un circuito tan exigente.
“Intentamos exprimir cada milímetro del coche, pero nuestra barrera está por debajo de la de los rivales. El bloqueo del tren delantero y la falta de rendimiento del alerón delantero son problemas estructurales, no relacionados con los neumáticos”, sostuvo el campeón.
Perspectiva para el resto del calendario
Con la temporada avanzando, McLaren deberá solucionar los cuellos de botella detectados en la parte delantera y en la electrónica antes de que la diferencia de medio segundo frente a los líderes se vuelva insalvable. El equipo ya ha demostrado capacidad de adaptación al ganar el sprint de Miami, pero replicar esa velocidad en circuitos tradicionales como Mónaco será el verdadero examen.