El piloto británico Taylor Barnard, de apenas 22 años, ganó la última carrera de la temporada de Formula E, sellando el final de la participación de DS Automobiles en el campeonato.
El reto de la pista londinense
El enfrentamiento se celebró en la pista de Bicester, con 35 vueltas en lugar de las 38 habituales y sin la parada obligatoria PitBoost. A los corredores se les ofrecieron ocho minutos de Mode Attack, más del doble que el día anterior, mientras el consumo de energía se redujo de 30,85 a 28 kWh.
La dinámica exigió un replanteamiento completo de los cálculos internos. En los tres primeros bloqueos de práctica, los equipos observaron un aumento en el rendimiento, producto de la pista más seca y de las temperaturas estables que permitieron afinar la configuración de los monoplaces.
Los ingenieros de DS Penske adaptaron los ajustes de las DS E‑Tense FE25 para brindar mayor confianza a ambos pilotos en la fase de clasificación.
Dominio estratégico de DS Penske
Durante las sesiones de prueba, Barnard logró posicionarse a menos de un centésimo del mejor tiempo en la mitad del bloque, aunque una interrupción provocada por la inoperancia de la Lola de Lucas di Grassi redujo su tiempo de salida.
En la clasificación, los dos equipos de DS Penske se ubicaron dentro del mismo grupo de cuatro, siendo solo cuatro de los ocho participantes los que accedieron a los cuartos de final. Barnard superó a Edoardo Mortara con una diferencia de 0,09 segundos, ubicándose sexto en la parrilla.
Maximilian Günther, inicialmente clasificado en onceavo, debía saltar a la decimocuarta posición tras una penalización.
La estrategia de la energía al final
El comienzo transcurrió sin contratiempos, y Barnard activó su primera fase de Mode Attack para avanzar al tercer puesto. Günther adoptó una carrera de reserva en el medio del pelotón, buscando un mayor ahorro de energía para los últimos laps.
En el tramo de los últimos 12 circuitos, el atacante de DS Penske mantuvo su ventaja frente a los Mahindra, quienes consumían más energía y no lograron reducir la brecha. Mitch Evans logró disparar su Mode Attack, pero Barnard había reservado más energía, dejando una ventaja de más de cuatro segundos sobre la Jaguar.
Al acercarse al tramo final, Nyck de Vries y Edoardo Mortara activaron simultáneamente sus 6 minutos de potencia extra. Barnard, con solo cuatro minutos restantes, esperaba astutamente. Cuando volvió a un segundo de Mortara, cambió a modo 350 kW, ganando dos minutos de potencia y un 2 % de energía adicional.
Con esto, Barnard superó a Mortara, adelantó a De Vries y, con una ofensiva decisiva a cuatro vueltas de la meta, tomó el control absoluto de la carrera, manteniéndose en la taquilla a lo largo del resto del recorrido.
“Es una sensación increíble. No puedo creerlo”, exclamó Barnard minutos después de cruzar la línea. “El equipo y yo tomamos las decisiones adecuadas en el momento correcto. Este triunfo es un hito de mi carrera.”
Esta victoria, la última de la era Gen 3, marca el cierre de la 12ª temporada del Campeonato Mundial de Formula E y la salida de DS Automobiles con un legado de cuatro títulos, 19 victorias, 56 podios y 26 puntos de pole.
