Comisarios critican la estrategia de comunicación de Ferrari tras el choque Leclerc-Lawson
El Comité de Carreras emitió un aviso formal a Ferrari tras la primera sesión de entrenamientos libres del Gran Premio de Mónaco 2026, por una supuesta interferencia con el piloto de Red Bull, Liam Lawson.
Incidente durante la práctica libre
Charles Leclerc, piloto monaco de la Scuderia Ferrari, fue llamado a comparar notas con los comisarios después de la ronda inicial (EL1) del fin de semana monegasco. La acusación se centró en que la información transmitida al piloto del coche número 16 provocó un malentendido que obstaculizó a Lawson mientras intentaba acercarse al grupo.
Según el registro de los oficiales, el equipo informó a Leclerc que estaba “3 segundos por delante de Bearman y 5 segundos por delante de Lawson”. La cifra respecto a Bearman era correcta, pero el cálculo sobre Lawson estaba equivocado: la diferencia real entre ambos era de apenas 2 segundos.
Resolución de los comisarios
Tras la audiencia en la que participaron también los representantes de ambas escuderías, los comisarios aplicaron el artículo B4.1.1 y decidieron sancionar a Ferrari con un “aviso formal”. La decisión subraya que la causa del incidente fue una comunicación deficiente por parte de la mercedesina, que generó una interpretación errónea del espacio disponible.
El comunicado oficial del organismo indica: “El equipo acordó revisar sus protocolos de transmisión de datos para evitar futuras confusiones”. No se impusieron multas ni penalizaciones en la clasificación, pero el aviso deja constancia de la infracción.
Reacción de la escudería y próximos pasos
Ferrari ha asegurado que el mensaje entregado a su piloto era exacto y que el error surgió en la interpretación del conductor. Sin embargo, la Scuderia ha confirmado que implementará ajustes en la cadena de información entre pit wall y cockpit, con el objetivo de minimizar riesgos de malentendidos en los próximos entrenamientos y carreras.
El incidente añade presión a Ferrari en su intento de optimizar la gestión de datos en circuitos estrechos, donde cualquier desliz de comunicación puede traducirse en pérdida de tiempo o sanciones adicionales.
