El jueves 19 de julio, un corte de Xbox de 15 horas frustró a jugadores de todo el mundo, interrumpiendo acceso a Game Pass, la biblioteca completa y la ejecución de títulos, incluso sobre discos físicos.
Origen de la interrupción
Según una publicación de X del Director de Tecnología de Xbox, Scott Van Vilet, el falló un servicio externo imprescindible para el intercambio entre Game Pass y consolas domésticas, desencadenando sucesos de “fallas en cascada”. Esta falla saturó partes del ecosistema, haciendo que las operaciones de autenticación y de descarga fueran inoperantes.
El problema se agravó cuando un error interno del stack de la aplicación cliente provocó que múltiples escenarios de inicio de sesión y comprobaciones de derechos fallaran, impidiendo la visualización de la biblioteca vacía y el lanzamiento de títulos. El servicio de autenticación principal se vio inutilizado, y el error de cliente generó una ola de verificaciones de licencia infructuosas, lo que llevó a que jugadores perdieran acceso no solo a títulos en línea, sino también a juegos instalados en disco, pues el sistema no pudo confirmar la propiedad.

Respuesta del equipo de Xbox
El CTO explicó que, tras la detección de los primeros indicios en la noche, los equipos de guardia activaron el protocolo de incidentes mayores mediante monitorización automática. Aislaron la infraestructura defectuosa y redirigieron el tráfico a los módulos operativos, mientras el personal técnico continuaba aislarla causa raíz.
Medidas para prevenir futuros cortes
Scott Van Vilet declaró que la compañía reforzará las dependencias subyacentes a la autenticación y el lanzamiento de juegos, mejorará la detección de fallas similares y comunicará de forma ágil los desvíos al usuario. Tal esfuerzo pretende evitar interrupciones de mayor escala y garantizar la integridad de los derechos digitales ante futuros incidentes.
