En el Sachsenring, el dominio de Ducati se mantiene firme, mientras que Pecco Bagnaia enfrenta problemas de grip que manchan su rendimiento.
Dominio de Ducati y la ausencia de Bagnaia
Las Aprilia agotaron a los italianos en Assen, pero las Ducati lograron controlar el Sachsenring con un triplé de Desmosedici 2026 tanto en la grid de salida como en el sprint. En contraste, el doble campeón de MotoGP no logró llegar al punto de partida.

Práctica frustrada y problemas electrónicos
Bagnaia salió 13.º en las sesiones de ensayo de viernes, lo que lo obligó a competir en la Q1 temprano. Proveniendo de la prensa internacional, explicó que el “problema sigue siendo el grip trasero”.
En particular, él señalaba la necesidad de un apoyo sólido trasero en la sección dos y tres del circuito, describiendo la sensación como si estuviera en “pista plana de goma”. “La falta de agarre desde el inicio impide actuaciones óptimas”, añadió.
Tras analizar datos, destacó a un piloto Ducati más competente, Álex Márquez, y expresó su intención de estudiar sus ajustes para mejorar el rendimiento de su motocicleta.
El piloto confirmó haber probado cuatro configuraciones distintas sin lograr una mejora, dando a entender que la causa se relaciona con la electrónica del millaje de la moto.
Sprint: inicio prometedor, desglose posterior
El sprint de Bagnaia se definió en la primera vuelta. Logró adelantar a Pedro Acosta, Franco Morbidelli y Fabio Quartararo, y concluyó la prueba en séptimo lugar, sin afectar a Jorge Martín situado delante.
Se describió un comportamiento de “doble viraje inverso” cuando el respaldo del tren descendía: el piloto expuso que “no podía aprovechar la licuefacción como el resto de Ducati”. En la frase “destroza el motor”, el abogada que aporta el desempeño en las suposiciones más difíciles.
Q2 y clasificación final: un segundo golpe
En la segunda parte de las calificaciones, Bagnaia mostró límites claros, asegurando solo el undécimo puesto. Tras el descalificado de Marco Bezzecchi, ese lugar se convirtió en el décimo en la fila de salida.
En el instante de la Q2, recordó que la “atacada de robo” representaba el mayor reto. Al final, consiguió la décima posición, una cifra que refleja totalmente su situación.
Expectativas para la carrera y el riesgo de la cinta trasera
La carrera propia, se anticipa aún más complicada para Bagnaia, pues la suciedad de la cinta trasera puede generar mayores problemas. El piloto puntualizó que “no puedo aprovechar la licuefacción, y con la media surge la deslizante”. Se mostró sorprendido por la superioridad de Márquez en ese aspecto.
La aspiración de la Ducati pasa por revisar y resolver la incidencia, y por comprender el enfoque de Márquez, lo cual “podría significar mejores resultados” para el equipo.
Incluso la ventaja en la grid no resulta tan positiva: siguiendo la penalización de tres puestos para Franky y el retiro de Bezz, Bagnaia sale en noveno. El futuro de su participación se declara indeterminado, reflejando la incertidumbre de la competición.
