George Russell perdió 0,508 s de la pole position de su compañero Kimi Antonelli en Spa-Francorchamps, un déficit que si bien recordaba la severidad de la reglamentación 2026, también puso en duda el propio estilo de pilotaje del británico.
Desacertar la teoría del estilo
Al principio, Russell parecejaba su intento de igualar el ritmo de Antonelli con un experimento imposible: “es como volver a dibujar la Mona Lisa cuando el original está justo a un metro”. Tras la última cualificación, el análisis cambió su postura. Ahora consideran que la brecha de velocidad máxima no se explica únicamente por la forma de conducir.
Durante una de las primeras carreras de la temporada, el piloto señalaba que en los últimos 8 ln de la pista había perdido ocho décimas en los rectos, lo que se redujo a cuatro décimas hoy. “Un paso en la dirección correcta, pero el problema persiste”, añadió, recordando las pruebas de Silverstone donde identificaron un fallo de los frenos que no resultó ser la causa.
Regulación 2026 y la gestión energética
La nueva normativa limita la capacidad de las baterías, obligando a administrar exhaustivamente la corriente eléctrica. Cuando un coche pierde velocidad en las curvas y fuerza mayores esfuerzos eléctricos para recuperarla, corre el riesgo de agotarse antes del final de la vuelta.
En pistas con largas rectas intercaladas por curvas que ofrecen escasa regeneración de energía –como Silverstone y Spa– el efecto se amplifica. Mercedes sospechaba inicialmente que el estilo de frenada de Russell, más tardío y agresivo, alteraba su gasto energético, pero esa hipótesis se descartó.
Para demostrarlo, el equipo ha revisado los datos profundamente: las líneas rectas muestran que el coche de Antonelli mantiene unos kilómetros más por segundo en la sección final entre Blanchimont y la chicane del bus stop. El ingeniero de carrera, Marcus Dudley, confirmó una ligera pérdida en la curva 14, Campus, pero esa brecha crece a casi 5 decimas a lo largo de la vuelta, algo que no explica el derrame de rendimiento.

La propuesta del Poder Nuevo
Toto Wolff indicó que una diferencia potencial radica en la unidad de potencia más reciente que utiliza Antonelli. “George sufre claramente una falta de velocidad máxima que no podemos explicar”, comentó, sugiriendo que el motor 2026 de Antonelli pueda estar impidiendo la competitividad del resto del equipo. Sin embargo, el cabezote subraya que solo la experiencia futura en circuitos menos exigentes aclarará la situación.
Equipo en busca de soluciones
El piloto y sus técnicos expresan que la esperanza no se ha extinguido: “El equipo trabaja sin descanso para entender el origen del problema. Lo que antes parecía relativo a la conducción no lo es, y eso nos obliga a seguir probando soluciones.” En las laterales de la pista, el nivel de presión es evidente cuando decía que, en la última vuelta, “perdía entre dos y cuatro décimas, y en el EL2 de la entidad presencia el mayor rendimiento de siete décimas”.
El drama subyacente ya se había visto en el Gran Premio de Austria y se confirmó en una prueba de sprint en Silverstone, donde la coche de Russell perdió 0,35 s y se creyó haber logrado la causa. Cada modificación se revisó y la conclusión permanece: la causa no es la conducción.

El dilema de qué genera la diferencia de rendimiento continúa sin una respuesta concreta. La pista exigirá paciencia y pruebas adicionales antes de que el equipo descarte uno de los dos culpables: el coche o la forma de conducir en la era de la energía regenerativa.
