Buemi vuelve al Le Mans por décima quinta vez: ‘El 2016 no se recupera’
Sébastien Buemi se prepara para arrancar las 24 Horas de Le Mans por décimo quinto en la edición de 2026, después de haber competido por primera vez en 2012.

Recuerdos de 2012 y de un futuro que jamás se imaginó
Durante la entrevista de 2012, Buemi confesó que, en aquel entonces, estaba en reserva con Red Bull F1 y apenas conocía el proyecto de Toyota, por lo que no visualizaba hacerlo de nuevo 14 años después.
El piloto destaca que, aunque la carrera es una pasión, no lo percibe como un trabajo, lo que alivia la presión psicológica a lo largo de la temporada.
Profesionalización y los nuevos retrocesos de la categoría
La competición ha pasado de ser un entorno más «informal» a uno altamente regulado, con controles exhaustivos de las Slow Zones, Full Course Yellow y la revisión de la velocidad limitadora BoP.
Los Safety Car se han vuelto más vinculantes, obviando las ventajas que antes podían consolidar una posición dominante, y el nivel de homogeneización de los equipos incrementa la dificultad de ganar.

Ediciones que dejaron huella
El 2014, tras un accidente temprano que dejó al coche en el último puesto, el equipo recuperó el combustible y terminó tercero, un resultado que Buemi declara como motivo de orgullo.
En 2016, a pesar de una carrera dominante en la primera mitad del evento, un fallo merecieron una posición final que el piloto considera difícil de medir y que segundo a la memoria.
Gestión del riesgo y la mentalidad de los equipos
Con los años, Buemi ha refinado su enfoque, eligiendo más cautelosamente los momentos de riesgo y manejando mejor la carga de trabajo y la fatiga en la rueda de la mano.
Él señala que los observadores subestiman el impacto de las Slow Zones, ya que incluso una discrepancia mínima puede resultar en penalizaciones que alteran el resultado final.
Un sueño sin límites
Si pudiera competir sin restricciones, Buemi escogería una LMP1 de tracción total permanente, ligera y sin límite de consumo de combustible, con potencia adicional del motor térmico.
El piloto concluye que, a los 15 intentos, cada regreso al paddock sigue siendo una emoción potente: la vista de la infraestructura, los pit‑stops y el eco de la bandera de la carrera crean un ambiente único que mantiene vivo su impulso.