Verstappen critica a Red Bull tras el GP de Canadá: sus principales reclamos
Max Verstappen acusó a Red Bull de pasar por alto sus indicaciones sobre la puesta a punto de la RB22 después de la clasificación del Gran Premio de Canadá 2026.
Tensión interna tras la ronda canadiense
El piloto neerlandés explicó que había seguido la estrategia propuesta por el equipo solo para demostrar que no producían los resultados esperados. “Lo he señalado tantas veces que, a veces, hay que dejar que vean por sí mismos que no funciona”, afirmó durante la prensa en Montreal.
Laurent Mekies, director de la escudería, respondió que el choque de ideas forma parte de la cultura de Red Bull y que, según él, “es necesario para avanzar”.
En la conferencia de prensa con los medios neerlandeses en Monte‑Carlo, Verstappen recordó que el tema sigue siendo objeto de debate interno y que el equipo ha extraído una lección para los próximos eventos.
Lecciones aplicadas al Gran Premio de Mónaco
El campeón de cuatro títulos subrayó que la dirección tomada en Montreal “no supuso ningún progreso” y que, tras el análisis, quedó claro que debía corregirse el rumbo. “Mi intención al hacerlo público era mantener alerta a todo el personal técnico”, añadió.
Verstappen aseguró que, habitualmente, sus observaciones son escuchadas, pero en Canadá tuvo que enfatizar que la línea elegida no era la correcta.
Con respecto a la próxima carrera en Mónaco, el piloto coincidió con la valoración de McLaren: Ferrari llega como favorito, especialmente en los sectores de curvas lentas donde ha mostrado gran rendimiento en las últimas rondas.
Sin embargo, el neerlandés advirtió que la RB22 sigue vulnerable en los vibreadores y los baches del circuito, aspectos que, según él, “nos hacen perder tiempo por vuelta”.
Perspectivas de victoria y retos técnicos
Ford, socio motor de Red Bull, declaró que el podio conseguido en Canadá les “da apetito” y esperan alcanzar una victoria antes de que finalice la temporada. Verstappen, no obstante, consideró que esa expectativa es poco realista mientras el coche continúe “demasiado lento para ganar”.
En cuanto a la generación actual de monoplazas, el piloto opinó que la mejora en la visibilidad del cockpit será marginal y que la facilidad para adelantar no sufrirá cambios significativos. “Las máquinas son más pequeñas, pero su comportamiento sigue siendo delicado; la diferencia será mínima”.
Finalmente, destacó que, independientemente de la categoría —Formula 2, Formula 3 o Porsche Cup— la capacidad de superar a los rivales permanece limitada cuando el propio vehículo no brinda la suficiente ventaja.
