Audi afirma que su chasis es el cuarto mejor en la parrilla de la F1
Audi ha revelado que, según el análisis de datos GPS de las primeras carreras de 2026, su monoplaza R26 ocupa la cuarta posición del pelotón en cuanto a prestaciones del chasis.
Chasis R26: un sorpresivo cuarto puesto en el pelotón
Mattia Binotto, director técnico de Audi, describió el R26 como “un chasis muy sólido, rápido en curvas y con una correlación excelente entre la simulación y la pista”. El equipo, que se encuentra noveno en el campeonato de constructores, sitúa su chasis detrás de Ferrari, Mercedes y McLaren, mientras que Red Bull se posiciona más lejos pero destaca por su motor.
El ingeniero subrayó que la armonía entre la aerodinámica y el simulador representa el mayor avance en la plataforma de ingeniería de la escudería.

Motor: el eslabón débil que necesita trabajo
Aunque el chasis ha superado las expectativas, Binotto admitió que el motor sigue siendo el punto más atrasado del proyecto. Desde el inicio de la temporada, Audi ha sufrido problemas de fiabilidad que obligaron a uno de sus pilotos a abandonar los Grandes Premios de Australia y China.
El mejor resultado hasta la fecha es el noveno puesto de Gabriel Bortoleto en Melbourne. La escudería espera aprovechar las concesiones regulatorias de la ADUO, pero reconoce que Red Bull Powertrains ha entregado un bloque motriz sorprendentemente competitivo en su primera temporada.

Objetivos a medio plazo: 2028 como punto de inflexión
Binotto descartó la idea de cerrar la brecha motriz en 2027 y planteó a 2028 como el año realista para alcanzar un nivel de potencia y comportamiento comparable con los líderes. Explicó que el desarrollo del motor es más lento que el de la aerodinámica y que requerirá modificaciones de hardware.
“Para ganar carreras y podios, no basta con infraestructura; necesitamos un coche excelente”, afirmó, refiriéndose a la combinación de potencia y gestión de la unidad de control.
Visión a largo plazo: aspiraciones de título para 2030
La hoja de ruta de Audi contempla un objetivo final para 2030, cuando la escudería espera estar lista para luchar por el campeonato mundial. Binotto señaló que, aunque el equipo es pequeño en número de empleados, la inversión en talento y en instalaciones –incluyendo la expansión del centro de Hinwil, antiguo taller de Sauber– es fundamental.
El plan incluye reforzar la plantilla con ingenieros provenientes de equipos exitosos, como el ex‑director de Red Bull, Jonathan Wheatley, cuya experiencia se ha incorporado a la dirección técnica.

Construyendo una cultura de victoria
Para Binotto, la transformación va más allá de los recursos: cada miembro debe interiorizar la mentalidad ganadora que caracteriza a Audi. “No se trata solo de participar, sino de pulir cada detalle y elevar el estándar en cada Gran Premio”, destacó.
El objetivo para el resto de la temporada es que esta mentalidad sea visible tanto dentro del equipo como entre los aficionados y los medios, demostrando que Audi ya no es una mera participante, sino una contendiente seria.
