El piloto neozelandés Liam Lawson, tras un viaje de 18 meses sin convicción, ganó un tiempo de oro en Zandvoort.
De reserva a referencia en la RB22
La amenaza de Isack Hadjar, quien sufrió una lesión de muñeca, permitió que Lawson regresara al equipo principal desde Racing Bulls para ocupar el asiento del francés en la RB22.
Para Red Bull, este movimiento coincidió con la experiencia superlativa de Lawson en competición de Fórmula 1, mucho mayor que la de Arvid Lindblad o Yuki Tsunoda, pese a que cesa de ser un simple suplente.
El principio de la nueva temporada consolidó la lógica de la decisión, pues la gen‑2026 ofrece mayores márgenes de explotación que las máquinas anteriores.
Cronómetro impresionante y desafíos superados
Durante las pruebas de sprint de Zandvoort, Lawson dedicó el día a afinarse lentamente, sin precipitación y sin extraerles la velocidad inicial de la redención.
Al completar la sesión Q3 con un freno de 1 ’11″733, se posicionó octavo en la parrilla, solo 0,570 segundos detrás del pole y apenas 0,1 segundo por debajo del compañero Verstappen.
Ese contraste con la primera debut en Melbourne –18º, y en Shanghái –20º, en la temporada 2025, explica su crecimiento inmediato.

La RB22, una máquina totalmente distinta
Los pilotos y la remacha reconocen que la soberbia de la RB22 es más intuitiva: una nueva sociología de fuerzas en cada viraje, un equilibrio que no exigía superar límites tan finos como la RB21.
Lawson recuerda que, en la temporada pasada, la falta de tiempo para los circuitos de Melbourne y Shanghái y la estricta reglamentación de la última generación hicieron sus pruebas menos cooperativas.
En la temporada 2025, las colinas y la pista de Zandvoort ofrecieron parámetros más manejables; las advertencias de la RB22 supusieron la diferencia decisiva.

Más tiempo: la traducción de la resiliencia
Dicha experiencia acumulada transcurrió en los últimos 18 meses de carrera que Lawson ha recorrido, incluyendo su paso por Racing Bulls y la etapa de aprendizaje con Max Verstappen.
El mentiroso problema de “falta de confianza” se disipó cuando Lawson, al momento de ocupar el volante de la RB22, implementó la estrategia de observación directa de Verstappen, procesando la información piloto por piloto.
Lawson concluyó: “He estado más preparado de lo que me imaginaba; la oportunidad en Zandvoort fue la prueba de que el tiempo realmente se compensa.”
El futuro de Lawson bajo el techo de Red Bull
El piloto declara que su objetivo pleno es aferrarse a una carrera longeva dentro de la organización, y que la actuación actual indica la confianza de los supervisores en él.
Con la generación 2026 en plena expansión y su experiencia Cargo, Lawson debería consolidar su posición como eje de la futura estrategia de Red Bull.
