Fernando Alonso mantiene a la vista la balanza de su futuro en la Fórmula 1, al instante de llegar al paddock de Zandvoort para el Gran Premio de los Países Bajos.
Reuniones con Stroll y Newey decididas en la nube
El piloto confesó haber vuelto de unas vacaciones y que, entre los próximos días o semanas, se reunirá con el propietario de la escudería, Lawrence Stroll, y el director de diseño, Adrian Newey, para debatir posibles caminos futuros.
Al hablar de la agenda de la semana, añadió que espera acompañar a Stroll a un encuentro en Monza, aunque aún no se sabe con precisión cuándo ocurrirá.
Alonso y el simulador de Madrid
Alonso resaltó que pronto visitará la fábrica para trabajar con el simulador dedicado al equipo de Madrid, y que podrá colaborar con el grupo, ya sea con Stroll o con Newey. «Probablemente esté allí en las próximas semanas», afirmó.
El corazón permanece en la F1
“Mi vida es la Fórmula 1 y lo seguirá siendo”, circuló al entrevistador, subrayando que, aunque el reglamento cambie, la pasión por la competición persiste y no lo alejará.
Perspectivas para 2027: una incógnita mayor
Al cumplirse sus 45 años fin de julio, Alonso no muestra desmotivación, pero reconoce que el tiempo se ha vuelto un adversario cada vez más complejo. La incertidumbre sobre su alineación para 2027 persiste.
“No sé si seguiré al volante el próximo año ni si ocuparé otra función dentro del equipo”, declaró. “No me importa quien pilote, solo deseo contribuir y sentir la adrenalina que solo la pista ofrece.”
Metas personales aun más ambiciosas
El maestro de la estrategia no ha cerrado la puerta a conquistar el Dakar, reintentar los 5 000 miles de Indianapolis o, sobre todo, alzar un tercer título mundial de F1. Sin embargo, acepta que alcanzarlo requerirá tiempo y esfuerzos colectivos.

Una visión de futuro sin certezas
“No sé cuánto tendrá que pasar a que el equipo llegue al nivel de rendimiento que se necesita”, concluyó, dejando en abierto la pregunta de si permanecerá al volante o si explorará otro rol dentro del deporte.
