El postrón de la temporada de Fórmula‑1 acaba de pasar a la partida fría, reforzando la seguridad gracias a la regla de los cinco segundos de elevación de motor antes del inicio.
La regla de los cinco segundos deja de ser polémica y pasa a la práctica
Desde el primer día de la campaña, la Asociación Internacional de Automovilismo (FIA) introdujo una ventana de pre‑partida. Un faro azul intermitente sobre la parrilla permite aumentar la rosca de la MGU‑K durante cinco segundos justo antes de que el sistema de luces realice el despliegue.
Incidentes de arranque se han vuelto raros

Con este cambio, la disparidad de potencias al arranque, tradicionalmente haciendo que algunos coches llegaran al pico del turbo demasiado tarde, se ha equilibrado. Ferrari, al contar con un turbo de mayor densidad, extendía su ventana óptima mientras los demás competidores mostraban desconexiones, pero la nueva política logró cerrar esa brecha.
Nikolas Tombazis sobre la continuidad del procedimiento
“La permanente existencia de la ventana de cinco segundos no debe alterarse dentro del ciclo regulatorio actual”, afirmó Nikolas Tombazis, competición de monoplazas de la FIA. Pedro demostró que los mecánicos de los equipos no estarán recargados de siglas técnicas que alteren la carrera.
Resolución de la “pérdida” de la MGU‑K antes del inicio
El sistema de gestión de energía eléctrica solo se activa a partir de los 50 km/h en condiciones convencionales, pero cuando detecta una aceleración anomalamente baja, abandona la energía almacenada para acelerar el coche. Ese despliegue automático se diseñó para prevenir situaciones como la experimentada por Liam Lawson en Melbourne.
Tombazis resaltó que, “el paquete de Miami introdujo sistemas de emergencia que ayudan a un coche con un arranque crónico a rodar sin fallos”. El objetivo, según la FIA, fue erradicar la aparición de colisiones por diferencia de velocidad al despegar.
Propos recueillis por Ronald Vording
