El motoGP ha reprogramado su primer gran premio del año, el Grand Prix del Qatar, originalmente fijado para el 12 de abril, a un nuevo encuentro el 8 de noviembre tras la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Reajuste de la agenda europea
Como consecuencia directa de la reubicación, las competencias en Portimão y Valencia se retrasaron una semana, acabando con fechas finales el 22 y 29 de noviembre, respectivamente.
El escenario geopolítico hace que la viabilidad del evento en Doha sea incierta. Al igual que la Fórmula 1, que tiene prevista su salida al Losail el 29 de noviembre, las escuderías están en espera de una respuesta clara para organizar el transporte y la logística en la fase final de la temporada.
Declaraciones del equipo Tech3
Desde Silverstone, Günther Steiner confirmó que aún no se ha consultado sobre la opinión oficial de la administración de MotoGP, pero enfatiza la urgencia de una resolución tan pronto como sea posible.
“Debo coordinar mis planes con Carlos Ezpeleta, director deportivo del motor, y todavía no contamos con la fecha exacta en la que se revelará el status del Qatar,” declaró Steiner, quien también reiteró que el plazo máximo suele cerrarse a fin de mes.
Aunque el sesgo técnico obliga a cerrar los contratos de equipos y personal, Steiner añadió que la situación impone que la competición reciba una prioridad secundaria en un clima de tensión tanto social como económica.
Alternativas y mantenimiento de la identidad
El organismo encárgate de MotoGP confirmó la evaluación de un circuito alternativo, manteniendo la denominación de Grand Prix del Qatar. Esta maniobra recuerda al manejo de la Fórmula 1, que ha decidido trasladar su evento a Bari, en Malasia, para octubre.
El margen de respuesta estipula una decisión antes de que finalice octubre, resonando con la valoración de Steiner de una respuesta prevista para el final del mes.
Bagnaia avanza con cautela
El piloto italiano Francesco Bagnaia, líder sonoro, subraya la necesidad de un anuncio temprano para delinear el tramo final de la tabla. “Cuanto antes sepamos, mejor es”, enfatiza, recordando que el traslado de conciertos europeos a Doha obligó a ajustar el calendario.

Bagnaia alerta sobre el aviso de València: desplazándose a mediados de diciembre, las temperaturas podrían caer a los 6 °C, resequimiento que en 2020 generó pistas con escarcha y dificultades logísticas. “Si se adelanta la cancelación del Qatar, la reubicación en València debería ocupar una fecha más favorable”, concluye con fundamento.
Con la temporada moviéndose entre incertidumbres y coordinaciones aéreas, el enfoque gremial sigue centrado en cumplir con la seguridad y la competitividad, a la vez que se preservan los intereses de todas las partes involucradas.
