Arvid Lindblad, el joven piloto británico que ha cruzado con velocidad los caminos de la familia Red Bull, ha alcanzado la Fórmula 1 sin haber obtenido todavía su licencia de conducir.
Una trayectoria sin licencia

«J’ai simplement été tellement occupé que je n’ai jamais trouvé le temps», confiesa. «Et, sincèrement, une partie de moi aimait aussi l’idée d’arriver en Formule 1 sans même avoir le permis de conduire… Mais maintenant, ça devient un problème.»
En la actualidad, su madre sigue transportándolo a los trabajos y entrenamientos, o bien López recurriendo a un Uber.
Un entrenamiento con ventajas logísticas
El piloto explicó que el centro de entrenamiento, con gimnasio, piscina y pista de atletismo, se sitúa a unas veinte minutos de su domicilio.
“No puedo seguir pidiendo a mi padre que me lleve a todas partes, así que paso mi permiso. Es la primera vez que realmente lo necesito”, comentaba.
El referente Max Verstappen
“J’aime le fait que Verstappen n’aime pas seulement la F1 : il aime la course automobile.”
La entrada de Verstappen a la Fórmula 1 en 2015, antes de cumplir la madurez, fue el motivo por el cual la FIA estableció una edad mínima de 18 años para competir.
El holandés, ahora cuatro veces campeón mundial, sirve de inspiración dentro del programa Red Bull, pero también muestra la amplitud de la carrera que Lindblad desea seguir.
Visiones a futuro
“Me fascina la pasión de Verstappen por la velocidad en todas sus formas. A mi manera, quiero una larga carrera en F1, quizá de 10 a 15 años, pero después quiero explorar nuevas facetas.”
Beyond F1
“Me encantaría participar en IndyCar por algunas temporadas, probar el campeonato australiano de Supercars y descubrir otras disciplinas del automovilismo que me interesan.”
El mundo de la marcha es inmenso, y cada piloto parece preparado para recorrerlo en sus propios términos.
